Ante la proximidad del 2004

José B. Valdunciel Ante la reunión de la Comisión Regional o "Grupo de Trabajo" del V Centenario, y como miembro del mismo, me encuentro en la obligación de dar a conocer las siguientes puntualizaciones:
1ª. Reiteramos nuestro desacuerdo en cuanto a la forma en que se han venido celebrando las Reuniones, especialmente en los niveles local y regional, en los cuales todo se ha hecho "de palabra" sin levantar acta de los acuerdos tomados.
2ª. En cuanto al fondo de la cuestión, para las actuaciones en Medina se establecieron varias comisiones locales que acordaron 5 prioridades: la primera era el Palacio Testamentario (Declaración de "Sitio Histórico" y museo de la Reyna), en quinto lugar el Palacio de los Quintanilla. Y resultó que del Palacio Testamentario no se tramitó la solicitud de incoación de Sitio Histórico aprobada en el Pleno del Ayuntamiento de 22-2-2001, ni se proyectó el museo de la Reyna en el Palacio. Tampoco se hace nada de las otras tres prioridades y solamente la quinta y última, es decir el Palacio de los Quintanilla, se compra, precipitadamente por el ayuntamiento, para fines ajenos a la conmemoración y, además, a costa de propiciar un nuevo expolio sobre el Palacio Testamentario (se compró a cambio de la enajenación de un edificio incluido en el perímetro palaciego).

3ª. En el aspecto internacional de la conmemoración, en una reunión de la comisión regional (en la Mota), se acordó, a petición nuestra, añadir al guión general de actuaciones el capítulo IV: HISPANOAMÉRICA; sin embargo, nada de este tema hemos visto reflejado en el "libreto" de actuaciones que presentó en Madrigal en mayo de 2002 el que ahora se denomina "Grupo de Trabajo Regional".
4ª. Este libreto de actuaciones, que no va firmado por nadie, contiene una serie de incoherencias involucrando obras, libros y actuaciones que no tienen relación directa con la comisión Nacional del V Centenario.
5ª. La triste realidad es que el día 25 de febrero de 2003 se cumplieron tres años del Real Decreto que creó esta Comisión Nacional "para llevar a cabo la restauración de monumentos isabelinos". Y también, "programará, impulsará y coordinará las actividades que se lleven a cabo por las administraciones públicas, privadas y particulares que participen en la celebración".

Pues a pesar de este propósito del Real Decreto, y cuando sólo faltan unos meses para el 2004, aquí no se ha restaurado nada, ni se ha presupuestado un euro para monumentos isabelinos, ni se ha coordinado nada, ni se ha tomado en consideración ninguna de las NUMEROSAS IDEAS Y PROYECTOS presentados y verdaderamente relacionados con la efemérides que se trataba de conmemorar.

Todo ello supone: un grave incumplimiento de una Norma legal; un agravio más a la Reyna, Señora y Benefactora de Medina; un perjuicio incalculable para su Villa predilecta, que pierde la mejor ocasión de su historia, para haber conseguido enormes beneficios en el orden cultural, turístico y económico.
Y en el orden internacional, Medina y España entera pierde una gran oportunidad para reactivar los vínculos de unión y cooperación con el mundo hispanoamericano...

Una vez más Medina, víctima de un trasnochado aldeanismo, olvida su propia Historia y pierde el mejor tren del siglo XXI.
Y como en el año 92; volveremos a comprobar que aquí, en Medina, en el 2004, "tampoco ha pasado nada".