El Palacio Testamentario, Bien de Interés Cultural

GONZALO SANTOS El pasado jueves, 15 de mayo, el Consejo de Gobierno de la Junta de Castilla y León adoptó el acuerdo de declarar el Palacio Real de los Reyes Católicos, más conocido en Medina del Campo como Palacio Testamentario, por haber redactado en dicho lugar la Reina Católica su ejemplar testamento político y posterior codicilo de fe cristiana y amor a sus semejantes, antes de exhalar su último suspiro un 26 de noviembre de 1504.
Una vieja y anhelada aspiración de muchos años y de muchos medinenses seguidores en la causa de exaltación de esta singular reina de Castilla, rescatando y reivindicando la memoria histórica del lugar exacto donde residió, dictó normas y decretos reales, recibió embajadores, testó y murió, aquella mujer adelantada a su tiempo, cuya residencia o palacio real, cabe a la Plaza Mayor de Medina del Campo, fue testigo de importantes acontecimientos históricos, de manera especial los últimos meses de aquel 1504.
Por eso, el acuerdo del Gobierno Autónomo de Castilla y León en declarar Bien de Interés Cultural, con categoría de Sitio Histórico, monumento nacional, tiene de manera especial de cara a la mítica del año próximo, en la conmemoración del quinientos aniversario de su muerte, es de vital importancia, que sin duda marcará dichas celebraciones, de las cuales empezábamos a tener serias dudas que tuvieran resonancia y proyección.Esta declaración puede ser una primera pauta de la proyección nacional e internacional que tendrá Medina del Campo históricamente hablando.La declaración de Sitio Histórico al conjunto que en su tiempo fue Palacio Real, del que ahora mismo por las amortizaciones sufridas, ha quedado en mínima expresión, comprende lo que en otro tiempo fue el conjunto del Palacio, la parte más noble a la hoy Plaza Mayor de la Hispanidad, así como la zona de patios y huertas, delimitada por el eje de la clle del Almirante, incluyendo el Ambulatorio, la calle del Rey y Cerradilla, conservándose algunas dependencias que tienen su entrada por la Plaza Mayor, junto a el Arco y parte de las tapias de lo que fuera la huerta, rahabilitado esto último y en buena conservación.El expediente de declaración del Palacio Testamentario de Medina del Campo, como bien de interés cultural y categoría de sitio histórico, se inició por la Dirección General de Patrimonio y Promoción Cultural de la Junta de Castilla y León en julio del pasado año, incoando procedimiento con todos los trámites legales en materia de Patrimonio Histórico artístico, publicación en boletines oficiales del Estado y de Castilla y León; informe favorable de la Universidad de Valladolid, a través de la Cátedra de Historia del Arte; trámite de audiencia al Ayuntamiento de Medina Campo y de la Asociación Caballeros de la Hispanidad, manifestando su conformidad absoluta con la declaración, el informe del Servicio de Protección, ..."vistas las alegaciones presentadas, los valores históricos que concurren en el citado palacio, se estima procedente su declaración de bien cultural con la categoría de Sitio Histórico, conforme a la descripción y delimitación que figura en el anexo, por considerar que los valores que concurren en el citado inmueble le hacen merecedor de tal declaración".
El informe de la Universidad de Valladolid manifiesta: "Medina del Campo es una de las poblaciones con mayor protagonismo a finales del medievo e inicios de la Edad Moderna, tanto su Castillo de la Mota, Colegiata de San Antolín, Plaza Mayor, suponen referencia de una vitalidad que se extiende a sus famosas ferias; las imprentas; notables como San Juan de la Cruz dejan su impronta, sin olvidar a Simón Ruiz Embito con su monumento de Hospital y muchos testimonios más.
Pero quizás está presente en Medina del Campo la memoria de la reina Isabel I de Castilla, primera también en recibir el título de Católica en la Corona Española. En Medina desarrolló actividades señeras y aquí testo y murió. Es evidente manifestar la procedencia de declarar bien de interés cultural y categoría de "Sitio Histórico" el Palacio de Medina, denominado Testamentario de Isabel La Católica.
El Palacio, situado en la Plaza Mayor de Medina, en la acera del Potrillo, fue testigo de muchos e importantes acontecimientos históricos, como centro de comercio y finanzas que fuera en aquel tiempo la villa medinense, adquiriendo su mayor esplendor en el siglo XV.
Las primeras noticias que se tienen del Palacio corresponden al año 1335, cuando en las crónicas se habla de que el rey Pedro I: "fizo matar en su palacio a Pedro Ruy Villegas, e a Sancho Ruy de Rojas...", siendo muy importante también bajo la dinastía de los Trastamara, con motivo de las múltiples estancias de los reyes en Medina.
A finales de los siglos XIV y principios del XV el rey medinense Fernando de Antequera, Rey de Aragón por el Compromiso de Caspe (abuelo de Fernando El Católico, de cuya personalidad no se ha investigado lo suficiente para conocerle), promovió importantes transformaciones en el palacio, dotándole de mayor grandiosidad. Fue utilizado intermitenternente durante todo el siglo XV, y posteriormente abandonado, de tal forma que en 1530 ya amenazaba ruina. En 1504, con motivo de la estancia de la reina Isabel, se efectuaron importantes obras de acondicionamiento.
En 1601, se derribó enteramente la segunda planta, y en 1603 y 1673, se construyeron las estancias de la fachada principal de la Plaza Mayor, instalando amplio balcón para disfrute de los festejos y de las ferias del Cabildo Mayor, rehabilitándose la fachada al gusto de la época. Con las desamortizaciones se demolió".
Su fachada principal da a la Plaza Mayor y su solar está delimitado por las calles del Almirante, del Rey y Cerradilla. La parte noble limita al conjunto edificado hacia la Plaza Mayor, quedando en la actualidad del conjunto palaciego algunas dependencias rehabilitadas y tres tapias donde se ubicó la huerta. Los escasos restos que quedan son de estilo renacentista con influencias mudéjares.
Eso sí, fue residencia de los Reyes Católicos en las muchas estancias que tuvieron en Medina; y de manera especial por haber sido el lugar escogido por Isabel la Católica para dictar su testamento, un 12 de octubre de 1504; el Codicilo tres días antes de morir, un 23 de noviembre y, posteriormente, exhalar su último suspiro el 26 de noviembre de 1504, siendo sin duda, el más sobresaliente de los muchos allí ocurridos.Gonzalo Santos López es miembro de la Asociación Caballeros de la Hispanidad de Medina del Campo.