Por fin Sitio Histórico, y ahora qué?

Jesús Rojo Pasadas las elecciones vuelve a ser actualidad la incoación del expediente de Sitio Histórico, aprobado recientemente por la Junta con la audiencia pertinente de estamentos culturales.
Algunos ya se empiezan a hacer esta pregunta, porque es verdad, al menos, hace falta imaginación creadora ante estas circunstancias. Y no es cuestión de cemento, recalificaciones, o una simple virtualidad, que no son conformes con la autenticidad que requiere un Sitio Histórico y todo el valor cultural que esto puede generar... y por qué no, recursos económicos de todo género.
Si ya tenemos en trámite avanzado ese Bien de interés Cultural, éste es susceptible como la Ley de Patrimonio dice en su preámbulo: lo primero de todo, acrecentar su valor mediante nuestra estima, que es la que le proporciona. Y es obvio y evidente que falta de ésta hay en Medina.

Pues a pesar de ello, tal es la importancia que se da a este hecho histórico, que ha sido incoado el procedimiento por la Comisión de Patrimonio.
Además, es un Sitio Histórico relacionado no con un hecho de Medina; sino con un acontecimiento histórico que atañe a toda la Humanidad.
El Testamento que allí se proclamó, con su Codicilo, son un monumento a los derechos humanos, consagrados e introducidos en la Historia por la Reina Isabel a la hora de su muerte aquí en su palacio.
De igual manera que el primer castellano escrito (y vasco) fue glosado por un monje en el monasterio de S. Millán de la Cogolla, y fue el que ha determinado que sea considerado Sitio Histórico, Patrimonio de la Humanidad...
Pues bien, ¿cómo puede “aprovecharse” esta circunstancia que forma parte de nuestra identidad cultural? Difícil pregunta que merece unas respuestas adecuadas, elaboradas y realizadas.
Segundo: Debiéramos tener muy claro que lo que vamos a celebrar, sobre todo, es la muerte y la proclamación del Testamento y Codicilo que se otorgaron en el Sitio Histórico. Por lo tanto debiera girar sobre éste la actividad cultural.
Una copia del facsímil del testamento hace unos día fue entregado a los embajadores de los países hispanoamericanos y su admiración fue unánime, cuando pudieron leer que los ciudadanos de sus pueblos quiere que sean tratados allí, como súbditos con los mismos derechos que los de la península. Eh aquí la grandeza del Testamento, que se adelantó a los tiempos y dio lugar al Derecho de Gentes del Padre Vitoria. Y que tuvo continuadores en la pléyade de misioneros que lo llevaron a la práctica, a través de lo que es reconocido en la historia como la MISIÓN. A pesar de las miserias que conllevó la guerra de la conquista como las relatadas por nuestro Bernal Díez del Castillo.
Aun hoy día, el gran pensador de la teología de la liberación, Boff, toma como punto de referencia e inflexión, el Descubrimiento de América de cara a establecer la era del principio de la globalizacion que ha alcanzado casi hasta nuestros días.

Por lo tanto, una cuestión a tener muy en cuenta en relación con el Sitio Histórico es el Testamento y Codicilo, que deben ser una de las materias que inspire creatividad a aquellos responsables de llevar a cabo la Conmemoración del V Centenario de la Muerte, tanto en realizaciones materiales como culturales.