Confusión en el V Centenario

José B. Valdunciel Estamos asistiendo estos días a una ceremonia de la confusión en torno a los actos y actividades programados para el V Centenario de la muerte de Isabel la Católica. Parece que todo se estuviera haciendo correctamente y que la organización oficial hubiera sido ejemplar.
Nada más lejos de la realidad. A pesar de esas informaciones contradictorias, algunos llevamos largo tiempo denunciando que esta celebración no se está tratando con el interés y la dignidad que el aniversario requería.
Y el problema viene desde su origen. No se creó una Sociedad Estatal específica con suficientes medios y capacidad de gestión, y la Comisión Nacional encargada de este cometido ha sido manifiestamente ineficaz, pues únicamente se ha reunido en tres ocasiones en cuatro años de existencia. Y sólo protocolariamente o para decir que no había dinero.
Desde Medina del Campo, villa predilecta de la Reina, lugar donde vivió, testó y murió y, por tanto, teóricamente sede principal de este Centenario, existe una cierta inquietud y decepción al comprobar que no se le ha dedicado una mayor atención y que no se han atendido suficientemente sus propuestas.
Este olvido institucional, que comprende a las diferentes administraciones, se demuestra fácilmente al ver cómo se han diluido las actividades por diferentes lugares de la geografía nacional, en algunos casos con justificaciones anecdóticas, o al evidenciar el abandono preocupante que sigue sufriendo el Sitio Histórico del Palacio Real Testamentario medinense, principal monumento isabelino a recuperar y símbolo de esta conmemoración por ser donde se redactó la última voluntad de la Reina, documento de vital importancia que es considerado antecedente de las declaraciones universales de los derechos del hombre por la defensa que se hace de los nativos de aquellas tierras recién descubiertas.
Por lo tanto, no podemos por menos que sentirnos defraudados con la organización de este importante evento que presenta numerosas carencias en el aspecto patrimonial y cultural, pues además de no realizarse rehabilitaciones en monumentos fundamentales de este periodo, tampoco se ha contado con la imprescindible participación de los países hispanoamericanos, con lo que, creemos, no va a tener la repercusión ni la categoría nacional e internacional que se merecía.

José B. Valdunciel
Presidente Caballeros de la Hispanidad
Vocal Comisión Nacional V Centenario Isabel la Católica

Medina del Campo, 2 de Diciembre de 2003