El día que los SMS cambiaron la política

Juan Varela Al fin la tecnología, esta vez los mensajes de los teléfonos móviles, ha aparecido en la vida política española para quizá cambiarla. Miles de ciudadanos fueron convocados a manifestarse contra el Gobierno y el PP. SMS y correos electrónicos agitaron el sábado las conciencias más allá de los grandes medios y consiguieron que miles de personas se echaran de nuevo a las calles con el dolor del 11-M convertido en ira.

El fenómeno comenzó con los warlogs --weblogs (diarios electrónicos) de particulares, ONG y periodistas-- durante la invasión de Irak, se extendió después y casi lleva a Howard Dean a la presidencia de EEUU. Este fenómeno ha llegado a España a través del medio preferido por los jóvenes: los mensajes de móviles. El país se pobló la tarde de la jornada de reflexión de ciudadanos manifestándose ante las sedes del PP para protestar por la forma en que el Gobierno ha manejado la información sobre la masacre.

La convocatoria corrió rauda de móvil a móvil, con las empresas icono de la globalización haciendo caja. Los foros de internet se llenaron de mensajes urgentes: a las 18.00 horas, ante las sedes del PP. Y allí estaban los descreídos de los grandes medios, los que ya confían más en el periodismo participativo, el llamado Periodismo 3.0, que en los gurús y los columnistas con filiación e intereses conocidos.

¿Para qué necesitamos oráculos si podemos hablar e informarnos entre nosotros?, preguntan. El barrio está en el ciberespacio. Las ciudades se llenan con los chicos de la tarjeta prepago y la vena ADSL. Son 5.000 en una ciudad, 7.000 en otra, que dejan la diversión para pedir claridad. Y gritan al margen de partidos y grandes medios.

Periodismo 3.0/Política 3.0. El gentío no rompe papeleras ni se intimida frente a los antidisturbios, va armado de móvil en la mano y alguno con PC y conexión WiFi (libre, por supuesto). Leen el servicio de noticias SMS de la BBC británica. No se fían de los españoles.

Sin partidos, sin líderes, sin grandes medios haciendo presión, la calle se ha llenado de gente exigiendo. Son los chicos de los chats y los foros, los que rompen el negocio de las megacompañías con el P2P (intercambio de archivos). El mecanismo del que surgieron los warlogs en la invasión de Irak inunda España tras el 11-M. Jóvenes y grupos no organizados utilizan la tecnología para comunicarse y movilizarse. El recuerdo de Irak en las mentes de todos y la vista fija en la pantalla: ¡atentos al mensaje!
El Periódico