V Centenario de Isabel la Católica

Gonzalo Santos Se acerca el 26 de Noviembre, V Centenario de la muerte de Isabel la Católica. Obviamente, los actos deberían estar centrados en el Palacio Real Testamentario, cabe a la Plaza Mayor de la Hispanidad de Medina del Campo, y en su Iglesia Colegial, que esperemos se termine de restaurar.
A lo largo de este año se han hecho algunas exposiciones y se ha notado algo con pancartas y carteles en distintos lugares de la Villa.
La conmemoración de 500 años no ha tenido ni mucho menos la resonancia que todos esoerábamos para Medina, que tenía que haber sido el eje de las celebraciones.
Otro tren perdido para la Historia.

Ocasión de oro para restaurar como merece lo que queda del Palacio Testamentario y sus aledaños, donde dictó su ejemplar Testamento y Codicilo, de vital importancia, así como la labor de gobierno realizada con la unificación de España, y más aún, la gesta descubridora más allá de la mar ignota, la evangelización de América en la fe cristiana y dar una lengua, la nuestra, la castellana, a unas gentes que vivían casi salvajemente.
La conmemoración cinco veces centenaria de la muerte de una reina insigne no está en su mejor momento, porque una mal llamada "progresía" se encarga de hacer campaña marginando de su catalogo hitos históricos de universal naturaleza, descalificando el papel decisorio de aquella reina apoyando sin límites al navegante genovés, hipotecando incluso sus joyas personales, cuando otras naciones más ricas en aquela época de inicio de la Edad Moderna no quisieron ver o escuchar.
Desgraciadamente esto no pasa más que aquí en España. ¿Qué hubiera ocurrido si Inglaterra, Bélgica y otras naciones hubieran tenido un atisbo de visión de lo que pudo suponer y supuso aquella gesta? ¿Se imagina el lector a ingleses criticando a sus reinas Victoria o Isabel? ¿Holandeses despotricando contra su reina Guillermina, pese a que sus imperios fueron cimentados en muchas muertes y explotación de miles de personas?
Isabel la Católica, hace apenas dos o tres décadas, fue una figura exaltada e idealizada hasta límites insospechados. Ahora no faltan quienes la describen con fatídica memoria, con defección casi generalizada. Pero la historia es la historia, y el rigor de la misma, pese a unos y otros, tendrá que dejar en el sitio que le corresponde. de altísimo honor, la figura de esta reina que gobernó pensando en le futuro, que lo dio todo, incluso sus joyas,para una obra importante. Unos creen que el descubrimiento de América fue una obra magnífica. Otros que propagó el oscurantismo y la pobreza.

Tiene mucho que ver, y hay mucho que decir, que si la Reina Isabel quiso vivir su último año de vida en Medina y dictar aquí su Testamento y Codicilo, sin que por el momento y desde hace casi otros quinientos años, nada se ha hecho por restaurar este "Sitio Histórico", de su Palacio Real de la Plaza Mayor.
Si no se ha hecho en el V Centenario tendrá que hacerse por justicia histórica en el año 501ó 502 de su muerte, cuando -y eso hay que decirlo muy alto y muy claro- nuestros políticos y gobernantes en el Consejo de Ministros, en la Junta de Castilla y León, en la Diputación Provincial y en el Ayuntamiento de la VIlla, a más de otras instituciones de carácter histórico, crean en la figura histórica que fue Isabel de Trastamara. Mientras, como ya hemos dicho muchas veces, será clamar en el desierto.

Gonzalo Santos López
Asociación Caballeros de la Hispanidad de Medina del Campo