Foro Urbanismo Sostenible

José Manuel Ojeda 2º FORO SOBRE URBANISMO PARA UN DESARROLLO MÁS SOSTENIBLE

LA ESCALA DE LAS CIUDADES ANTE LA GLOBALIZACIÓN Y LA SOSTENIBILIDAD

SEVILLA. 23, 24 y 25 DE SEPTIEMBRE DE 2004El 1º Foro celebrado en Palma de Mallorca, durante los días 20, 21 y 22 de noviembre de 2003, estuvo enfocado a la “Sostenibilidad en el urbanismo y la ordenación del territorio, hacia una utilización más responsable del territorio”, para garantizar el equilibrio territorial. Como planteamiento conceptual cabe decir que la herramienta utilizada para la ocupación del territorio por el hombre ha sido, básicamente, el urbanismo, con una visión económica, y sin consideración de los aspectos cualitativos del territorio.

Como conclusiones principales se establecieron:

- La sostenibilidad como objetivo. La finalidad ha de ser corregir esa insostenibilidad.

- Los sistemas urbanos actuales son radicalmente insostenibles.

- Necesidad de políticas coordinadas. Cohesión social y participación.

- Subsidiariedad, multicisciplinariedad y participación.

- Planeamiento territorial y urbanístico que asuman la evaluación de impacto ambiental.

- Interrelación entre los niveles técnico, social y psicológico de la ecología.

- Limitación de la dispersión urbana y excesiva ocupación del territorio, por un modelo compacto y diverso.

- Adecuación del sistema de transporte de mercancía y personas a la sostenibilidad, por medio de un transporte público, compatibilización de las políticas territoriales y urbanas con los recursos hídricos.

- Atención, valoración y conservación del patrimonio cultural y natural, reequilibrando los entornos natural, rural y urbanizado.

- Protagonismo del espacio público como espacio de relación.

- Potenciación y uso de energías renovables, con la reutilización y reciclaje de los residuos.

Como conclusión final se establecía la necesidad de extender la idea de que una mayor sostenibilidad de nuestras ciudades es un objetivo común que debe asumir el conjunto de la sociedad.

En este 2º Foro de Sevilla, se continua el debate iniciado, analizando los efectos de la globalización en la sostenibilidad de nuestros territorios, utilizando la escala de la ciudad como artificio que permite medir y proporcionar los elementos y espacios en los que se produce una mayor concentración de actividades, y donde convergen los distintos aspectos sectoriales, que inciden en la forma urbana. El 2º Foro analiza esta temática desde distintos aspectos: desde el territorio, desde la estrategia de actuación, desde la ciudad (diversidad y evento), desde los ciudadanos (calidad de vida, habitabilidad y cohesión social) y desde las aportaciones de las experiencias individualizadas.

CONCLUSIONES:

1) Las ciudades y territorios actuales delatan síntomas evidentes de insostenibilidad. Estamos inmersos en la globalización y la competitividad entre ciudades jerarquizadas, con crisis del sector industrial, y lanzadas a la conquista de “nichos de mercado”, mostrándose atractivas al exterior mediante la máxima valorización de su riqueza patrimonial. Los consumos de recursos crecen exponencialmente, y la capacidad de reconducción es cada vez más lenta. Prima el mercado inmobiliario frente al diseño complejo y diverso de la ciudad. Estamos ante una crisis en la que hay que actuar, el abastecimiento de agua, el tratamiento de desechos o el paisaje no son capaces de absorber el auge demográfico.

Las disposiciones legislativas europeas van encaminadas hacia la corrección de estos efectos: Estrategia Territorial Europea (ETE). Es una apuesta por la solución a los problemas de insatisfacción actual de los ciudadanos europeos ante los problemas medioambientales, y ante el fenómeno de la ciudad como máquina metabólica.

2) La configuración territorial europea actual es fruto de la explosión de la ciudad en los tres últimos decenios, en un nuevo paisaje metropolitano de dispersión territorial, superpuesto a la ciudad compacta; dispersión por el territorio de actividades y flujos, así como la transformación interna de los núcleos urbanos (dispersión territorial y reforma interior), en una nueva metropolización del territorio desde el fenómeno urbano. Etapa de utilización extensiva del territorio.

Ante esta situación de desequilibrio del sistema, que puede conducir a un nuevo equilibrio territorial inestable e inesperado, se necesita un proyecto territorial alternativo, con respuestas a las distintas escalas y ámbitos espaciales, basada en: transporte público, mezcla y diversidad de usos, reparto territorial de los valores centrales, integración ciudadana, diversidad cultural, desarrollo sostenible, ciudad razonablemente compacta, apuesta por la rehabilitación de la ciudad existente frente a los crecimientos masivos, nuevos patrones de urbanización y nuevas tipologías, y vertebración de los elementos del territorio.

3) Las medidas urgentes de choque deben pasar por: control de los procesos de urbanización del suelo no urbanizable con necesidad de protección, protección de los conjuntos históricos y su entorno, control de los procesos urbanos en el litoral, reconducción de las áreas degradadas, propiciar el transporte público, control de la especulación del suelo, a través de mecanismos de regulación y establecer mecanismos compensatorios para producir la equidistribución, financiación y gestión del planeamiento. En definitiva, intentar remediar los efectos manteniendo inicialmente el sistema.

4) La práctica de la sostenibilidad debe prevalecer en el dilema actual de la ciudad y el territorio para hacer frente al impacto de la economía global en la sociedad. Las actuaciones humanas deben contenerse en un límite óptimo, con la utilización de energías renovables, fomento del transporte horizontal, activación de circuitos de retroacción negativa, fundamentalmente de cultura urbanística.

La Ecología penaliza los flujos horizontales en beneficio de los verticales, condicionando las infraestructuras del territorio. La solución de esta problemática es complicada debido a los intereses económicos de las empresas implicadas.

La huella ecológica urbana es el índice de expresión numérica de la sostenibilidad de nuestros territorios y ciudades; siendo cada vez más importante el impacto sobre la Biosfera. El objetivo es la consecución de ciudades más sostenibles, que reduzcan su huella ecológica, con un uso responsable de los recursos naturales y la apuesta por modelos adecuados de ciudad, moderar consumos de suelo y construcción masiva de viviendas, valorar la equidistribución y racionalización dotacional, recuperar los espacios públicos, ...

5) El Planeamiento territorial y urbano debe basarse en los conceptos de complejidad, estrategia, flexibilidad, oportunidades, fomento, …, para solucionar adecuadamente los problemas y reconducirlos, consiguiendo que la ciudad y su entorno territorial vuelva a tener atractivo, sea el mejor sitio para vivir.

Hay que conjugar la perspectiva y escala supramunicipal con la municipal, por medio de modelos diversos y complejos. Los Planes de ordenación del territorio y los PGOU son dos herramientas fundamentales en la resolución de los problemas actuales y futuros de la ciudad, son documentos complejos que parte de la reflexión previa al debate intenso sobre el modelo óptimo de rehabilitación y crecimiento de la ciudad, produciendo una solución racional y estética donde apoyarse en su ejecución y materialización.

En este debate, es necesaria una nueva legislación sectorial y urbanística sobre el turismo, que incorpore una visión activa, específica e innovadora, para la mejora de la calidad turística de los municipios, diversificando su oferta, descubriendo nuevos valores y garantizando la solidez y estabilidad de la función turística como industria productora de servicios y fuente de recursos renovables, y donde se valores el territorio y el patrimonio como capitales fijos de la inversión turística.

6) El evento como hito mediático debe ser la estrategia de intervención positiva y diferida en la ciudad y su territorio, no como fin en sí mismo. Debemos recuperar y actualizar la primera cultura urbanística democrática en nuestro país, basados en un modelo actualmente sostenible, y que se opone a los pretendidos mecanismos globalizadores y liberalizadores, que priman los acontecimientos frente a lo cotidiano: los grandes proyectos urbanos emblemáticos.

7) En resumen, el modelo territorial óptimo para el siglo XXI, en el debate actual, debe contener:

- Es fundamental la generación de estudios sobre el consumo de los recursos como medio de afrontar la ordenación de futuro.

- Crecimientos supeditados al mínimo consumo de territorio y de recursos, superando los mitos anteriores de la baja densidad, de la tipología de vivienda unifamiliar aislada, del uso del vehículo privado, de la mímesis de la arquitectura vernácula, de la inaplicación de los criterios de la ciudad tradicional compacta y de los crecimientos masivos de nueva planta.

- Apuesta por el crecimiento lento y pausado para el estudio y análisis de los fenómenos urbanos y territoriales. Continua el debate sobre la idoneidad del modelo de ciudad sostenible, entre los modelos compacto y disperso, pudiendo concluir en una posición intermedia. Hay que ampliar las perspectivas, no quedándonos solo en el análisis de la variable morfológica.

- Ciudad compacta sostenible de nueva generación, ciudades de tamaño medio con espacios urbanos tradicionales, dotadas de las innovaciones del siglo XXI, para una calidad de vida óptima y atracción de actividades productivas diversas. La compacidad como base de la idoneidad del transporte público.

- Reconversión, rehabilitación y regeneración como opción válida frente a la tradicional utilización de nuevos territorios. Apuesta decidida por la intervención regeneradora de los territorios existentes, frente a la generación de nuevos territorios.

- Nuevas soluciones para las infraestructuras de las comunicaciones y el transporte: apuesta por el transporte público como herramienta fundamental de la sostenibilidad. A su vez la separación del tráfico rodado y peatonal, peatonalización, uso de transportes alternativos, …), transporte virtual (internet, …), posibles nuevos sistemas de transporte futuros, etc.

- Valores del nuevo modelo territorial: integración en el paisaje de las redes de comunicación, gestión de transferencias de aprovechamiento del suelo no urbanizable vacante, suelos urbanizables periféricos y áreas de reconversión, para permitir la equidistribución, canalización del crecimiento demográfico conservando los núcleos históricos, intervención pública efectiva en el mercado de suelo y la disciplina urbanística, dotación modélica de infraestructuras, apuesta por una arquitectura del siglo XXI, etc.

- Diversidad patrimonial de nuestras ciudades y territorios: apuesta por la sostenibilidad en un mundo globalizado debe venir por la recuperación de la cultura, de la civilidad, de los valores urbanos milenarios del Mediterráneo, frente al carácter sesgado contemporáneo de la influencia de factores exclusivamente economicistas.

La mejor respuesta para la integración de la ecuación globalización-sostenibilidad, es el filtro a través de la identidad urbana y cultural de nuestras ciudades.