Medina, oportunidad desaprovechada

Jesús Rojo/ Carlos de Rueda Diciembre 2004Descalabro medinense: Cantabria consigue la sede del proyecto internacional del Instituto de Estudios Hispánicos, en la Universidad de Comillas, con una inversión de 25.000 millones de antiguas pesetas para 400 alumnos internos diarios y 9.000 anuales en total, con cerca de 500 empleos directos o indirectos, mediante un concierto de Zapatero con el Presidente de Cantabria del PRC. Es decir, un gran proyecto de entidad internacional. La nueva "Universidad del Español". Y es fácil suponer lo que esto supone en el desarrollo económico-social de una comarca o región.
En uno de estos días, hablando con personas afines al mundo universitario de Cantabria, estaban extrañados que Medina del Campo, aprovechando esta efemérides del V Centenario, no hubiera conseguido que se instalara aquí ese Instituto, que sería lo más normal... Desde la Comisión Local y, luego, desde estas páginas se insistió por activa y por pasiva sobre esas posibilidades. Sin respuesta popular y conformándose nuestro alcalde con asistir a la inoperante Comisión Nacional, de convidado de piedra, como recordó el arzobispo en Medina el pasado día 26 ante los medios de comunicación (y la cara descompuesta de nuestro regidor).

Nuestro alcalde, a pesar de su demagógico y gastado discurso, de falsas inversiones... y la publicidad engañosa en el semanario local, se ha tenido que conformar con una ridícula escultura, regalo envenenado de la Diputación. Por cierto, que nos sitúa en el siglo XIX...
Ya decía en 1982, el economista y ex-embajador en India, John Kenneth Galbraith: "La educación es lo primero. Nosotros los economistas hemos equivocado las prioridades. Pensábamos que podíamos comenzar con la inversión de capitales, pero tendríamos que haber empezado con la inversión en la educación".

Aquí, se podía decir que ni lo uno ni lo otro... Se ha perdido una gran oportunidad y el Centro de Estudios Hispánicos se irá finalmente a Cantabria.
¡Una vez más, lamentaciones sin respuestas!COMENTARIO:"Ésa es la gran tragedia de Medina del Campo en esta conmemoración!!

Cuando pasen todos los comentarios aldeanos de estas fechas sobre el V Centenario, Medina y su comarca habrán perdido al menos 25.000 millones de las antiguas pesetas!. Con la consiguiente riqueza patrimonial, cultural y de empleo que eso significa. Sobre todo para una zona tan deprimida y necesitada como ésta.
Algunos (pocos) defendimos esta interesantísima opción, para la creación de un Centro de Estudios Iberoamericanos de importancia. Dando datos, incluso, sobre la existencia en Guatemala (Antigua), Colombia (Cartagena) y Bolivia (Sta. Cruz) de unos centros formativos semejantes, dependientes de la Agencia Estatal para Iberoamérica.
Había unas posibilidades magníficas en todos los sentidos (incluso políticas), y sólo se debía efectuar una mínima adaptación para traer esa llamada "Universidad del Español" de ámbito internacional. Medina del Campo merecía, además, ese privilegio por sus especiales condiciones históricas (Sitio Histórico) y por las circunstancias actuales de marginación comparativa. Incluso, poseía unos contenedores espaciales muy dignos para la ocasión (una vez restaurados): el Cuartel de la Ensenada y el Hospital de Simón Ruíz. Ambos declarados BIC (Bien de Interés Cultural) y en situación preocupante por su abandono.

Es decir, se daban todas las condiciones necesarias para efectuar una operación de envergadura, que permaneciera para futuras generaciones, contando con el imprescindible apoyo de todas las administraciones e instituciones (públicas y privadas).
Pero lamentablemente, por culpa de la dejadez y falta de visión de las autoridades locales, provinciales, regionales y nacionales, nada de esto ha sucedido. Y aquí hay que apuntar algunos nombres como principales responsables: el ex-Secretario de Estado para Iberoamérica, Miguel A. Cortés, el Consejero de la Junta de Castilla y León, Tomás Villanueva, y el alcalde de Medina del Campo, Crescencio Martín Pascual.
Indudablemente hay más nombres culpables del descalabro, y no hay que olvidar a los asesores culturales de la efemérides, locales y nacionales. Y, desde luego, a la ciudadanía en general, que no ha sabido reclamar, individualmente o a través de sus representantes políticos, un mayor protagonismo para Medina del Campo.

El triste desenlace de todo esto (que ya huele) es lo que hemos visto estos días. Una ridiculez en todos los sentidos, con estatua decimonónica incluída, demostrando cara a la sociedad actual, el lado más anacrónico y contraproducente de la celebración.

La realidad es que se ha perdido una ocasión de oro, una oportunidad histórica que ocurre muy de cuando en cuando, y la trágica consecuencia es que al final, como siempre, lo terminarán pagando los habitantes de Medina del Campo y comarca".

Carlos de Rueda