40.000 euros al año en reparar el mobiliario urbano

El grupo de Gobierno va a incrementar la vigilancia de los actos vandálicos.
En las últimas semanas han aparecido más de un centenar de pintadas en el casco urbano de la villa.

Cada mañana de lunes la Policía Local de Medina del Campo envía un informe de actos vandálicos a la Concejalía de Urbanismo. Farolas rotas, papeleras destrozadas, pintadas en las paredes y monumentos dañados son las actuaciones más frecuentes los fines de semana. De hecho, en las últimas semanas han aparecido más de un centenar de pintadas por todo el casco urbano de la villa de las ferias. Es por ello por lo que el grupo de Gobierno del Ayuntamiento va a incrementar la vigilancia para evitar en la medida de lo posible estos actos vandálicos.

Según el concejal de Urbanismo, Javier Rodríguez, el Consistorio gasta una media de 40.000 euros anuales en reparar el mobiliario urbano destrozado y en limpiar las paredes. «Gastamos bastante dinero en reparar lo que los vándalos destrozan, y es dinero de los medinenses. Cada papelera cuesta 100 euros y cada sábado se pueden romper cinco».

En lo que se refiere a las pintadas, Rodríguez asegura que las que son alusivas a personas concretas, como las últimas a Ana Vázquez, la portavoz socialista, u otro miembro del Consistorio, «los equipos municipales tardan como mucho 12 horas en quitarlas. En los demás casos se hacen trabajos periódicos cada trimestre para retirarlas de los edificios emblemáticos y oficiales». Además, Rodríguez añade que estos actos hacen daño a los ciudadanos de Medina del Campo. «No sólo es un daño económico, sino también un daño estético, porque una ciudad que pretendemos que sea turística no puede es estar permanentemente sucia. Nuestros medios son limitados y sólo nos permiten limpiar las pintadas de forma periódica, siempre que no sean excesivas», añade el concejal, quien asegura que se aumentará la vigilancia, a la vez que pide una toma de conciencia. «Quiero decir a estos gamberros que tengan en cuenta que este mobiliario urbano es de todos. Cuando nos encontramos papeleras rotas, paredes pintadas o bancos tirados sin motivo da mucha pena y nos hace pensar qué tipo de educación estamos dando a nuestros hijos», afirma Rodríguez.

Para mejorar la situación, el Consistorio aprobó el año pasado la ordenanza municipal de recogida de residuos y limpieza viaria, que prevé sanciones por la manipulación de papeleras, arrancar y tirar carteles en la calle, esparcir octavillas, escupir en la calle o realizar pintadas en paredes de la localidad medinense.

I. LOZANO
El Día de Valladolid