Campaña de difamación contra Salvador Allende

Joan Garcés encara a Víctor Farías en la polémica por el supuesto antisemitismo de Allende
Se fue de tesis
Un nuevo libro comenzará a circular en Chile. Se trata del trabajo para optar al título de médico cirujano del ex Mandatario, escrito en 1933. Con ello, la Fundación Presidente Allende desmiente el contenido de la investigación que le atribuye rasgos antisemitas y racistas al líder de la Unidad Popular. Joan Garcés hace uso de la palabra. “Que hable el Chicho”, dice.
Nacion Domingo
Dalia Rojas
Cuando el Presidente Salvador Allende escribió su tesis para graduarse de médico cirujano -“Higiene mental y delincuencia”-, en 1933, no sabía que sería Presidente de la República, ni que moriría en ése y por ese cargo. Tampoco imaginaba lo que su pluma causaría 70 años después, al ser rescatada de las garras de la memoria para transformarla en un libro.

Pero, probablemente, cuando el investigador Víctor Farías publicó un libro supuestamente basado en dicha tesis en Chile, en marzo de este año, sabía perfectamente lo que hacía y lo qué ocasionaría. No por nada varias editoriales se habían negado a la aventura de imprimirlo y comercializarlo.

Y al hojearlo es comprensible por qué. En el libro, el historiador chileno avecindado en Alemania por más de 40 años enloda la imagen y el mito que Salvador Allende representa para los sectores progresista del mundo entero. El texto sería básicamente -según lo anunció el autor- un documento histórico inédito en el que se plasmaría el carácter antisemita, racista, segregacionista y homofóbico de Allende. Un lado oscuro que el mundo nunca habría visto.

“Los hebreos se caracterizan por determinadas formas de delito: estafa, falsedad, calumnia y, sobre todo, la usura”. “Los gitanos constituyen habitualmente agrupaciones delictuosas, en donde impera la pereza, la ira y la vanidad. Los homicidios son muy frecuentes entre ellos”. “Steinach, Lipschutz y Pézard han logrado curar a un homosexual injertándole trozos de testículos en el abdomen”. Éstas y otras son algunas frases que el investigador le atribuye a la pluma del Presidente en el título de la mentada tesis y con las que pretende desenmascarar el mito.

Hace pocos días, el libro comenzó a circular por algunos países europeos, y con ello se ha exportado la polémica al Viejo Continente. Los defensores de las ideas de Salvador Allende no esperaron mucho para reaccionar ante lo que consideran una “calumnia”, acusando al investigador de falsear el contenido de la tesis de Allende.

En España, la Fundación Presidente Allende, que preside Joan Garcés, ex asesor y tenaz perseguidor de Augusto Pinochet, encontró una buena excusa para publicar la misma tesis del Presidente Allende. Esta vez -asegura Garcés en conversación LND-, la verdadera, la original.

-¿Qué le pareció la publicación del investigador Víctor Farías?

-La respuesta a esa pregunta es la siguiente: hay que dar la palabra al propio doctor Allende, publicando su tesis doctoral entera en un libro que saldrá a la venta en junio en Chile, que además va a estar disponible en Internet, para que pueda ser leída en cualquier rincón del mundo. Y quien la vea se dará cuenta que el señor Farías ha falsificado el contenido original de ella.

-¿Qué daños estima que se producen en la figura histórica de Salvador Allende?

-Bueno, una campaña de difamación en contra de Salvador Allende no es novedad, a lo largo de sus más de 40 años de vida pública en Chile y después de su muerte, durante 17 años de dictadura, siempre ha habido campañas de difamación en su contra. En este último libelo también se hace este esfuerzo, pero hay que dejar que Allende hable a través de sus propias palabras. Y que cualquier persona podrá leer en www.elclarin.cl

-¿Y qué dicen esas palabras?

-En el trabajo llaman la atención algunos rasgos de la personalidad de Allende. En primer lugar, el hábito de escuchar a su interlocutor hasta el final, sin interrumpir, aunque los planteamientos que expresase fueran opuestos a los suyos. Él los escuchaba hasta el final, sólo después expresaba los suyos. En segundo lugar, en un estudio sobre los delincuentes y el delito, me llamó la atención la ausencia de cualquier referencia a la pena de muerte, a la que Allende siempre se opuso.

Y el tercer punto es que es notable que Allende sitúe en la sección “delitos colectivos” a los entonces emergentes movimientos nazi-fascistas, como el de Mussolini o el de Hitler. Sin citarlos por su nombre, los describe en los siguientes términos: “La posguerra, si bien es cierto que ha traído en algunos aspectos de la vida un progreso evidente, especialmente en lo que se refiere a la mujer, ha generado, por desgracia, en los individuos un excesivo espíritu de lucha. Esto, unido a la crisis económica mundial y la inestabilidad política existente, ha creado instituciones armadas con carácter de partidos políticos, que se combaten con suma violencia en diferentes países”.

-¿Cuáles son las diferencias fundamentales entre ambas tesis?

-La tesis debiera estar disponible en todas las pantallas de Internet este fin de semana, y ahí se podrá ver que nada, absolutamente nada de lo que el señor Víctor Farías ha escrito se corresponde con el texto original de Salvador Allende, que data de 1933. Muy por el contrario, el doctor Allende expresa un pensamiento democrático, humanista y contrario al fascismo y a cualquier discriminación racial.

-¿Cuál sería la motivación de Farías de falsificar un documento?

-La respuesta a esa pregunta habrá que hacérsela al autor del libelo.

-Él ha señalado que tiene en su poder la tesis original extraída de la Universidad de Chile, incluso legalizada.

-Él se ha aprovechado de que esa tesis es inédita y que nadie la conocía, para falsificar su contenido. Una vez que esta tesis se publique, primero en Internet, este fin de semana, y luego en un libro, a fines de junio, cualquier persona podrá, desde su casa, comprobar qué es lo que el doctor Allende escribió en su tesis.

-¿Qué lectura hacen ustedes, en la Fundación Presidente Allende, de esta publicación de Farías?

-Un libelo; a estas alturas demuestra que la presencia de Allende está viva en el mundo...

-¿Ustedes están publicando este libro en reacción al de Farías?

-Hemos entendido que la mejor manera de mostrar la falsedad de Farías es que las palabras de Allende fueran accesibles a la sociedad; por eso vamos a publicar, para desmentir esa sarta de falsedades.

-Farías ha mencionado que en Alemania podrían comenzar a cambiar el nombre de las calles por el de otros personajes nacionales ilustres, como Gabriela Mistral.

-Le puedo precisar que quien está pidiendo eso en Alemania es el propio seños Farías. El alcalde de la población alemana donde están los centros que llevan el nombre de Salvador Allende le ha replicado al señor Farías que antes de hacerle caso y tomar en cuenta la propuesta, tendría que someter la tesis a consideración de profesionales expertos. Si el alcalde ha rechazado esta posición antes de conocer la tesis, imagínese cuando la conozca.

-Pero, ¿para qué tanto gasto de tiempo y de energía de parte del autor?

-Le digo, le repito, que Allende está lo suficientemente vivo en el mundo como para que alguien quiera levantar un libelo en contra de él.

-¿Y qué pierde la Fundación Presidente Allende con esto?

-No, nada, al contrario. Ganamos en la medida que podemos mostrarle al mundo entero el pensamiento democrático y humanista de Allende y toda la coherencia de sus valores y su pensamiento.

-¿Por qué cree usted que Allende despierta tantas pasiones?

-La figura de Salvador Allende comenzó a ser admirada en toda Europa desde aquel 4 de septiembre de 1970, cuando fue electo Presidente de la República. En las propias palabras de Henri Kissinger al Presidente Nixon, 24 horas después de la victoria electoral del 4 de septiembre de 1970, y que están en los documentos desclasificados en Norteamérica, se puede ver. ¿Quiere saber lo que él le dijo?

-Por supuesto

-Le dijo: “Señor Presidente Nixon, el principal problema que tenemos en política exterior es la victoria electoral de Salvador Allende en Chile. Esto significa el desarrollo de un sistema de libertades y democracias que puede influir en Europa occidental”. Eso significa que Allende fue visto en el mundo entero desde 1970 como el conductor de una política de desarrollo social y económico en libertades. LND

La carta

El libro de Víctor Farías se afirma en tres puntos para construir un perfil antisemita, eutanásico y discriminador de Allende. Éstos son descritos por el filósofo y decano de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile, Pablo Oyarzún, en un documento sobre el tema: “Uno, es la memoria que redactó el joven Allende para obtener el título de médico cirujano (‘Higiene mental y delincuencia’, Universidad de Chile, 1933); otro, un proyecto de ley que una comisión de médicos elaboró al alero de su ministerio en 1939 y que Allende no aprobó y, por consiguiente, no llegó al Parlamento. El tercero, que se evoca al comienzo del libro, es la situación del criminal de guerra nazi Walter Rauff, avecindado en Chile”. Este último punto es de singular interés.

Simon Wiesenthal le escribió al Presidente Allende pidiendo su interferencia para intentar conseguir la extradición del criminal de guerra en agosto de 1972, a lo que Allende respondió de forma negativa, debido a que el caso había sido tratado en 1963 por la Corte Suprema, relata Oyarzún, y “aunque compartía sus razones, era improbable reabrir el proceso ya sentenciado y no estaba dentro de sus facultades acceder a la petición”. Una segunda carta de Simon Wiesenthal fue escrita un año después pidiendo la expulsión deRauff, pero los acontecimientos del 11 de septiembre de 1973 impidieron una respuesta al respecto.

Farías tiene una versión muy distinta de los hechos y señala que el propio Simon Wiesenthal le comentó sobre la frialdad con que fue tratado por Allende. Según Farías, el cazador de nazis le habría dicho personalmente: “Como conozco su capacidad para buscar y encontrar cosas, le cuento que he perdido de vista ambas cartas y le estaría muy reconocido si las encontrara”. Y sigue, “me costó más de tres años, pero acabé hallándolas. La respuesta de Allende era, en efecto, vergonzosa y absolutamente contradictoria con la imagen construida ‘ad usum’ de las socialdemocracias y sus adláteres”.

Víctor Pey, vicepresidente de la Fundación Presidente Allende, tiene en su poder una de las cartas enviadas por Simon Wiesenthal, cuyo contenido lo reproducimos aquí (ver recuadro carta). “El tono de la carta es bastante distinto de lo que describe el señor Farías”, dice Pey, y añade que “es imposible que Allende haya sido antisemita, porque incluso su apellido Gossens es de origen judío sefardí. Allende, además, fue el primer Presidente en realizar una misa e*****énica con todas las religiones presentes en Chile. Lo que hace el señor Farías es un trabajo subliminal y tan antihistórico… en cada página de ese libro hay innumerables barbaridades”. Barbaridades o no, ahora Allende tiene la palabra y su discutida tesis podrá ser leída cuando sea publicada, a mediados de junio, por Editorial Cimoc.