En política el <i>”pero”</i> no convence!

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El“pero” parece como si se hubiera convertido en el descubrimiento del portavoz del partido mayoritario de oposición para hacer su política.
Y es que no hay “pero” que madure y dé fruto. Y en política, se convierte, con frecuencia, en bandera de escaladores frente a la transparencia, contundencia y claridad que debiera acompañar a la alternativa.
Si no estamos de acuerdo en algo “pero” lo admitimos como único posible, por más que analicemos por activa y pasiva, por sexo y conveniencia no encontramos donde poder situar esa acción de oposición política. Adolece de imaginación, de alternativa de vida y de ilusión.
Si añadimos a un grupo de gobierno con poca imaginación y muchos intereses inconfesables u oscuros, una oposición con “peros”, sin “madurar”, tenemos la masa más propicia para llevar a cabo una gestión estéril.
El último“pero” cayó del árbol a raíz de la elaboración y aprobación del Programa de Fiestas.

Otros “pero” más adelantados ya se cosecharon con motivos de la Agenda 21. Un instrumento con posibilidades de desarrollar una participación ciudadana en la gestión de su pueblo, convertido a causa de los peros en un instrumento de imagen del PP y un descalabro participativo con anuencia de la oposición. Han sido Los Usuarios en Acción los que han tenido que recordar que muy posiblemente no se está cumpliendo la normativa , en materia de publicidad.
El PGOU proclamado a los cuatro vientos como un lugar de encuentro convertido en un lugar secreto dentro del bunker del grupo de gobierno acompañado por los “pero” justificativos en el silencio del portavoz de la oposición, que da la impresión que le acompañan los viejo hábitos de control sindicalista "transnochado" en el seno del nuevo talante del PSOE.