Un chiste ilustrativo sobre la política municipal

Un poco viejo, pero es bueno.

Fernando Alonso de viaje entre Madrid y Asturias, decide parar en Medina a hacer una visita y el alcalde le recibe hospitalariamente y le invita a un café. Durante el encuentro le pregunta cual es su filosofía de liderazgo y Alonso contesta que es rodearse de personas inteligentes. Entonces Chencho le pregunta como sabe si las personas son inteligentes o no.

- Lo sé haciendo la pregunta adecuada - contesta- deje que se lo demuestre.

Alonso llama por teléfono a su patrón, Flavio Briatore, y le dice:

- Flavio, le ruego que conteste a la siguiente pregunta: Su madre tiene un hijo, su padre tiene un hijo y este niño no es ni su hermano ni su hermana. ¿Quién es?

- Obviamente, ¡soy yo!, - contesta Briatore

- ¡Correcto! Gracias, Sir - Responde y cuelga.

- ¿Ha entendido Crescencio? - pregunta Fernando.

- ¡Claro! - responde sorprendido Chencho - ¡Muchísimas gracias Campeón! ¡Sin duda haré lo mismo!

De vuelta al ayuntamiento decide hacer la prueba a Lambás. Le pide que vaya a verle por una cuestión urgente y le pregunta:

- A ver, Fidel si me puedes contestar a esta pregunta...

- ¡Claro, faltaría más! ¿Qué desea saber?

- Tu madre tiene un hijo, tu padre también y este niño no es ni tu hermano ni tu hermana. ¿Quién es?

Lambás, con un poco de dificultad, contesta que le gustaría pensarlo bien para dar una respuesta apropiada. Al salir del consistorio, en el pánico total y después de varias horas, sin poder encontrar la respuesta correcta se le ocurre llamar al concejal de urbanismo que estaba de viaje:

- Oye Javi, una preguntita fácil.

- Dime.

- Tu madre tiene un hijo, tu padre tiene un hijo y este niño no es ni tu hermano ni tu hermana. ¿Quién es?

Sr. Rodríguez contesta enseguida:

- Pues ni puta idea.

Total que se van a la sede del PSOE y habla con todo el grupo que estaba reunido: y al decir unos que el sobrino, otros que el cuñao y otros que el abuelo. Finalmente Lambás se fué consternado y recordando lo de la caja de cerillas.

Posteriormente contacta con miembros de IU y UPMe con idénticos resultados, hasta que finalmente le pregunta a un señor que pasaba por la calle.

- Pues soy yo, ¡claro!

Tranquilizado Fidel, llama a Chencho y le dice:

- ¡Oye, que ya lo sé ! ¡Es Fulanito, que me encontré con él por la calle!

Y Chencho indignado contesta:

- ¡No, idiota! ¡Es Flavio Briatore!