Y ahora, ¿qué hacemos?

Ahora eta anuncia una trégua, los partidos políticos toman posiciones con ganas algunos de apuntarse un tanto pero con prudencia y otros con incredulidad pero deseando también tener paz. El problema surge cuando la paz no es la misma para todos, hay paces distintas, unas con más concesiones a los asesinos, otras con menos... ¿Dónde está el equilibrio?. ¿A cuánto dolor hay que renunciar para conseguir la paz?.¿ Hay que hacer una gran escepción en las leyes que nos gobiernan a todos?. Nos estarán engañando otra vez los asesinos e irán exigiendo poco a poco tensando la cuerda hasta que se rompa o realmente esta vez van en serio?. ¿Les hacemos concesiones poco a poco?. ¿Hasta donde llégamos?. Qué dificil...