Los encierros medinenses.

Parecen lejanos, pero ya están ahí. Ya viene San Antolín, ya vienen las forasteras... Ya veremos como salen este año los encierros. Esperemos que el ayuntamiento esté trabajando con todo su empeño para conseguir este año unos encierros dignos, coherentes, organizados.
Si las cosas se preparan bien y luego salen mal tienen una justificación, si las cosas salen mal porque no están bien preparadas pues tendremos movilizaciones ciudadanas.
Estamos en un momento clave para las tradiciciones vinculadas al toro porque este tipo de rituales con el paso de los años tenderán a desaparecer. Ahora están teniendo un repunte popular que es el principio de su futura desaparición. Por eso ahora es importante el hacerlo bien.
No somos nuevos en esto, tenemos muchos años de esperiencia y es el momento de aprovecharlos y hacer bien las cosas para qué cuando contemos a las futuras generaciones como eran los encierros de reses bravas que ellos no conocerán, podamos mostrarles algo distinto a lo que vemos en los videos de los últimos años, toros anestesiados en las calles, en el campo, gente aburrida, decepcionada.

Qué lo contemos con orgullo como un recuerdo de algo entrañable que salía bien, que era emocionante, espectacular, el toro, el hombre y el caballo, el polvo, el sudor, la adrenalina, las bellas imágenes de un bello espectáculo inigualable.
Hagamos bien las cosas, que en el futuro cuando veamos los videos de nuestros añorados encierros se nos ponga la carne de gallina, que un escalofrío nos recorra todo el cuerpo.