Los Alumnos a la Cárcel.

Ahora nos salen con que los alumnos o padres de alumnos que agredan a un profesor pueden ir a la cárcel. Me parece que en los tiempos que corren puede ser incluso una medida acertada, pero no culpemos a los alumnos, ni tan siquiera a los padres, culpemos al gobierno, a los pedagogos y algo a los profesores.

Tengo treinta y muchos años, en el instituto de Medina tuve profesores casi todos serios y competentes aunque tuviese mis diferencias con ellos. Estos profesores tenian una autoridad reconocida por padres y alumnos, por supuesto no ponían la mano encima a nadie, ni se les ocurría, pero te podían expulsar de clase y no dejarte volver hasta que tus padres hablasen con ellos. Claro la que te caía con tus padres era de órdago. Hasta los más "macarras" respetaban a sus padres.

Entonces, ya en esos tiempos se vislumbraba la debacle, empezaban a aparecer profesores "guays" en el instituto que trataban a los alumnos de tu a tu como coleguitas. Llegaban las generaciones cuyos padres mal orientados por los pedagogos televisivos y radiofónicos solo se quedaban con la copla de que no había que pegar a los hijos y que había que ser sus mejores amigos obviando que los padres son los encargados de educar y de dirigir a los hijos.

Asi los padres han perdido toda su autoridad y pretenden quitar a los profesores la poca que tienen poniendose en todos los casos del lado de sus hijos. Los profesores que pretenden ser profesores luchan desesperados contra padres y alumnos, los profesores "guais" cuando se ven en clase colgados del techo por los pulgares, o se deprimen o se vuelven los más cabrones. Mientras tanto los gobiernos que han ido convirtiendo la educación en una mierda, que han convertido la enseñanza en otra mierda y que han alentado en la sociedad el enfrentamiento por cualquier tema que sea susceptible de crear enfrentamiento, ahora se echan las manos a la cabeza y toman medidas desesperadas.

Menos mal que parece, (no se si seremos capaces de conseguirlo, ni sé si seremos muchos), que la generación de los treinta y tantos hemos visto las orejas al lobo y vamos a intentar criar, educar y enseñar a nuestros hijos. Que dios reparta suerte y si no, a llamar a supernany que es una auténtica maravilla.