Portavoz del PP ¿Gente de bien?

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Parece que hemos entrado con fuerza en este tiempo. Si leemos hoy “La Voz de Medina”, es simplemente inaudito, en su página 22 leemos como un personaje que se autodenomina representante de “la gente de bien” y portavoz del PP, juzgado y condenado por injurias ante un tribunal y para más inri de nuevo metido en los juzgados, se autoproclama representante de ellos. Esta es la gente de bien de este pueblo, los que primero crucifican y después piden perdón, es un fariseo, el más grande de todos, y lo peor son los que le rien las gracias, le jalean en su labor y le siguen mantenido en sus funciones. Es este el partido político que pregona su gran democracia, sólo les falta sacar “a los tres o cuatro personajillos acéfalos”  (como él les denomina) y lapidarles en nuestra gran Plaza. Indigno, vergonzoso, demagogo lo que se quiere hacer.

Si hay mierda en este pueblo es porque nuestros ediles no saben o no quieren limpiarla, son los primeros en hacer dejación de cumplir la ley, sino como después de más de 10 años de existir una ley para que las vaquerías abandonen el casco urbano, todavía hoy en 2007 existe una. Eso sí, tienen a bien de comunicar a los ciudadan@s que tienen “abierto un expediente para intentar solucionarlo”, vamos con 10 años de retraso. Hacer bandera a costa de un menor o de su planteamiento familiar, nos señala la catadura de esta gente y sus formas democráticas.El gran “Disparate” de este pueblo es que nos callemos ante personas que dicen representar a una INSTITUCIÓN DEMOCRÁTICA, y tengamos encima que aguantar día a día a este personaje (Portavoz del PP), encima insultando llamándonos “vasallos”, eso es lo que él quisiera nuestro vasallaje, como en épocas pasadas.

Se acabó, como dicen en Galicia: “NUNCA MAIS”, personas como esta es la que hacen de la política que sea aborrecida por los jóvenes, y que muchos ciudadan@s pasen de ir a votar. Desde aquí os digo hay que ir a votar para echar a estos personajes indignos e injuriosos de la política. Hay que dignificar a los representantes del pueblo, exigirles que cumplan con su deber, día a día, y no cada cuatro años (mejor dicho los últimos cuatro meses), así es como se contruye un Ayuntamiento democrático, en el cual los ciudadan@s se vean representados y escuchados.

Joseba