Las comparaciones ¿son siempre odiosas?

Quien esté libre de pecado, que tire la primera piedra. AMNISTIA INTERNACIONAL: INFORME 2006. CUBA: Continuaron causando seria preocupación las restricciones a la libertad de expresión, asociación y circulación. Casi 70 presos de conciencia permanecieron encarcelados. El embargo estadounidense siguió teniendo un efecto negativo en el disfrute de toda la gama de derechos humanos en Cuba. La situación económica se deterioró y el gobierno trató de suprimir la iniciativa empresarial privada. Había más de 30 personas condenadas a muerte; ninguna fue ejecutada.

EEUU.


Miles de personas siguieron bajo custodia estadounidense sin cargos ni juicio en Irak, Afganistán y en la base naval de Estados Unidos en Guantánamo, Cuba. Se recibieron informes de la existencia de centros de detención secretos gestionados por Estados Unidos en lugares no revelados, donde los detenidos permanecían recluidos en condiciones que prácticamente constituían «desaparición». Decenas de detenidos en Guantánamo comenzaron una huelga de hambre como protesta contra el penoso trato a que eran sometidos y por no poder acceder a los tribunales; según informes, algunos estaban gravemente enfermos. Siguieron saliendo a la luz informes sobre muertes bajo custodia, tortura y malos tratos a manos de fuerzas estadounidenses en Irak, Afganistán y Guantánamo. Pese a la existencia de pruebas de que el gobierno estadounidense había aprobado técnicas de interrogatorio que consti­tuían tortura o malos tratos y «desapariciones», ningún alto cargo rindió cuentas al respecto, ni siquiera los que podían haber sido culpables de crímenes de guerra o crímenes de lesa humanidad. Se celebraron varios juicios de soldados de baja graduación acusados de cometer abusos contra detenidos; en la mayoría de los casos, las penas fueron leves. Se recibieron informes de brutalidad policial y uso de fuerza excesiva en territorio estadounidense. 61 personas murieron tras recibir descargas de armas Taser de la policía, cifra que suponía un enorme aumento respecto a años anteriores. Fueron ejecutadas 60 personas, con lo que el total se elevó a más de 1.000 desde que se reanudaron las ejecuciones en 1977.

 


ESPAÑA.

Se crearon tribunales especiales para proteger a las mujeres frente a la violencia, pero la ley seguía sin exigir que fuese el Estado el que iniciase las investigaciones y los enjuiciamientos cuando se cometiesen delitos violentos en el ámbito familiar. Si bien se ofreció a migrantes que vivían en España la oportunidad de regularizar su residencia, a la mayoría de las personas que lograron cruzar las fronteras meridionales de España en el norte de África y las Islas Canarias se les negó la asistencia para solicitar asilo, y a muchas se las expulsó ilegalmente. Al menos 13 migrantes procedentes del África subsahariana murieron, y decenas resultaron heridos al intentar entrar en los enclaves españoles de Ceuta y Melilla, situados en el norte de África; en la mayoría de los casos, la muerte y las lesiones fueron, según informes, consecuencia del uso excesivo de la fuerza o de malos tratos por parte de las fuerzas de seguridad españolas y marroquíes. Las condiciones de algunos centros de detención de menores eran tan deficientes que constituían «malos tratos institucionales».

 

Causa pavor, el solo pensar

Causa pavor, el solo pensar que compares cualquier democracia con las dictaduras comunistas. ¿es Cuba tu ejemplo a seguir? Madre mía ójala los secuaces del Ché no lleguéis nunca a gobernar.

Cuba (mejor estar calladito)

CUBA

La situación de los derechos humanos

Cuba manifestó, a nivel internacional, un supuesto apoyo a los derechos humanos y a la democracia representativa durante el año pasado, mientras ampliaba sus relaciones económicas con Europa, Canadá, Asia y Latinoamérica. Pero el gobierno reveló su intransigencia al recurrir a la opresión política para aplastar a la oposición interna con medidas represivas contra disidentes, la negativa de amnistías a presos políticos, el continuo embargo al estudio de los derechos humanos, la promulgación de nuevas leyes limitando el ejercicio de los derechos humanos y la negativa a desmantelar las estructuras legales opresivas.

Una de las declaraciones en favor de los derechos humanos más contundentes formuladas por Cuba se produjo con motivo de la VI Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, celebrada en Chile en noviembre de 1996, cuando el Presidente Fidel Castro Ruz firmó la Declaración de Viña del Mar, en la que se confirmaba el apoyo a la democracia y el respeto a los derechos humanos, las libertades fundamentales y los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas. Sin embargo, el 9 de enero de 1997, Cuba exhibió su menosprecio por el acuerdo al detener, por desacato a la autoridad del Presidente Castro, a Héctor Palacios Ruiz, Presidente del Partido Solidaridad Democrática (PSD), y requisar sus copias de la Declaración de Viña del Mar. Palacios Ruiz, que fue sentenciado por el gobierno cubano a 18 meses de cárcel el 4 de septiembre, había puesto en entredicho, durante una entrevista con un periodista alemán, la voluntad del gobierno de cumplir con el contenido de mencionada Declaración.

El juicio de Palacios Ruiz y el hecho de que Cuba no amnistiara a los presos políticos pusieron de manifiesto la función esencial que sirve el sistema penitenciario dentro de las tácticas represivas del gobierno. En 1997, el gobierno siguió sin reformar el Código Penal que criminaliza el ejercicio de derechos fundamentales calificándolos de "propaganda enemiga," "desacato a la autoridad," "asociación ilícita," "estado peligroso" y "salida ilegal." Los tribunales cubanos violaron sistemáticamente las garantías del debido proceso, como el derecho de asesoría legal adecuada, el derecho a presentar testigos y pruebas, y la celebración de juicios públicos y libres de intimidación.

En 1997, uno de los disidentes enjuiciados fue Enrique García Morejón, miembro del Movimiento Cristiano de Liberación (MCL), sentenciado en febrero de 1997 a cuatro años de prisión por propaganda enemiga. El tribunal afirmó que había distribuido panfletos que decían "Abajo Fidel," aunque aparentemente el cargo fue motivado por haber reunido firmas para un intento fracasado de legalizar el MCL. En mayo de 1997, las autoridades cubanas condenaron a Ana María Agramonte Crespo, una miembro del Movimiento de Acción Nacionalista, a 18 meses de prisión por desacato y resistencia a la autoridad. También en mayo, un tribunal cubano condenó a Ricardo De Armas Hernández, miembro del PSD de Matanzas, a nueve meses de cárcel por estado peligroso. En agosto, se informó de que De Armas, detenido en la dura prisión de Agüica, había sido golpeado por los presos comunes. En agosto de 1997, un tribunal condenó a Luis Mario Pared Estrada, un líder del Partido 30 de Noviembre "Frank Pais," a un año de prisión por estado peligroso. En septiembre, un tribunal de La Habana condenó a su colega Maritza Lugo Fernández por cometer soborno, supuestamente había intentado pagar a un guardia de la cárcel para que entregara una grabadora a un preso.

El 10 de abril de 1997, Néstor Rodríguez Lobaina, el presidente de Jóvenes por la Democracia, también fue condenado a 18 meses de prisión por desacato a la autoridad y resistencia a un arresto. En septiembre, varios guardias de la prisión le golpearon cuando inició una huelga de hambre en protesta por las condiciones penitenciarias. El 17 de junio de 1997, un tribunal condenó a Radames García de la Vega, vicepresidente de Jóvenes por la Democracia, a 18 meses de cárcel por desacato a la autoridad. A finales de julio, el gobierno condenó a Heriberto Leyva Rodríguez, otro vicepresidente del mismo grupo, por desacato a la autoridad del tribunal de Santiago, basándose presuntamente en su testimonio durante el juicio de apelación por el caso García Vega celebrado a principios del mismo mes.

Los disidentes condenados por delitos políticos en 1997 se sumaron a los más de 800 presos políticos que alberga el sistema penitenciario cubano. Las condiciones penitenciarias siguieron siendo malas para todos los presos, y los disidentes sufrieron un trato especialmente abusivo. Los presos políticos padecieron con frecuencia pérdidas de peso debido a las escasas raciones de comida; problemas de salud graves, y con riesgo de muerte en ocasiones, debido a la insuficiente atención médica y, en algunos casos, fueron víctimas de abusos por parte de los guardias o de los presos comunes, con los que tenían que convivir habitualmente. Las autoridades penitenciarias forzaron a algunos disidentes a pasar periodos en las celdas de castigo, limitaron sus visitas o los trasladaron a centros alejados de sus familias. Las medidas de castigo e intimidación a presos políticos que causan dolores o sufrimientos graves constituyen una violación de las obligaciones contraídas por Cuba en 1995 al ratificar la Convención contra la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes. En 1997, el gobierno volvió a prohibir el acceso a las prisiones de los defensores de los derechos humanos y las organizaciones humanitarias internacionales, como el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).

Los guardias de la prisión de Kilo 8, famosa por sus condiciones de extrema dureza, siguieron sometiendo a un trato abusivo a Jesús Chamber Rodríguez. Este padeció un deterioro de la salud debido al confinamiento en celdas de castigo, la atención médica insuficiente, la mala alimentación y por no tener acceso a la luz del día durante semanas. En 1992, Chamber Rodríguez fue condenado a diez años de cárcel por propaganda enemiga, pero en 1996 las autoridades cubanas lo sentenciaron a cuatro años más por desacato a la autoridad, al parecer por haber criticado las condiciones de la prisión y gritado "abajo Fidel." Jorge Luis García Pérez, conocido con el nombre de Antúnez y condenado en 1990 a 17 años de prisión por propaganda enemiga, sabotaje y "evasión", también fue víctima del trato duro por parte de las autoridades penitenciarias. Los guardias respondieron a sus huelgas de hambre en protesta por las condiciones penitenciarias negándole las visitas familiares y medicina. En septiembre, los guardias de la prisión de Guantánamo golpearon a Antúnez cuando criticó al gobierno.

El hecho de que Cuba no ofreciera atención médica a los presos políticos provocó que muchos de ellos se encontraran en situación crítica. En 1997, Omar Del Pozo Marrero, un médico condenado a quince años de cárcel en 1992 que se encontraba detenido en la prisión del Combinado del Este, padeció problemas graves de hipertensión y malnutrición debido a la falta de atención médica, el hecho de no tener acceso a la luz del día durante semanas y la limitación de las visitas familiares. Las autoridades penitenciarias de Kilo 8 no proporcionaron a Eduardo Gómez Sánchez, condenado en 1994 a veinte años de cárcel por salida ilegal y rebelión, el tratamiento adecuado para una enfermedad del hígado que amarillecía su piel y le provocaba vómitos, diarrea y pérdida de peso.

Los esfuerzos de Cuba para aplastar las críticas también se dejaron ver en el interior de las prisiones, donde los presos que protestaron el trato inhumano fueron víctimas de medidas represivas, como palizas, aislamiento y procesos penales. El 21 de enero de 1997, un tribunal cubano condenó a Víctor Reinaldo Infante Estrada, que había sido condenado por un tribunal militar cubano a 13 años de cárcel en 1992, a un año más de prisión por desacato a la autoridad. El tribunal basó esta segunda condena en las denuncias por parte de Infante Estrada de los abusos en la prisión de Agüica, donde estaba detenido. En mayo, cuando reclamó una mejora del tratamiento médico, las autoridades penitenciarias lo castigaron de nuevo, aislándolo durante más de un mes en una celda de castigo.

En 1997, las fuerzas de seguridad hostigaron y detuvieron arbitrariamente a numerosos activistas pacíficos. La represión gubernamental afectó a amplios sectores de la sociedad, como los académicos, los activistas de derechos humanos, los sindicalistas, los líderes religiosos, las organizaciones juveniles y los partidos no oficiales. Las autoridades cubanas notificaron a muchos disidentes que se exponían a un proceso penal si no abandonaban sus actividades "contrarrevolucionarias" o salían del país. Ante estos avisos, varios activistas huyeron de Cuba, entre ellos Miguel Angel Aldana, un líder de la Asociación Cívica Martiana, que llegó a los Estados Unidos en abril de 1997, después de que las autoridades cubanas le amenazaran con condenarle a cuatro años de prisión por estado peligroso. Cuba utilizó una variedad de métodos para controlar a los grupos disidentes: registrar sin autorización, despedir a empleados, requisar máquinas de fax y fotocopiadoras, afirmar sin base la existencia de conexiones entre activistas y terroristas (en concreto, en relación a las once artefactos explosivos hallados en lugares turísticos cubanos entre abril y septiembre) y negar cualquier reconocimiento legal a los grupos disidentes. El gobierno también aumentó el acoso a los homosexuales y realizó redadas en varios bares nocturnos conocidos por tener una clientela homosexuales. Se informó que durante estas redadas las autoridades golpearon y detuvieron a decenas de clientes.

El 15 de julio de 1997, la intención oficial de silenciar la voz de la disidencia se puso claramente de manifiesto con las detenciones de cuatro líderes pacíficos y destacados del Grupo de Trabajo de la Disidencia Interna (GTDI): el profesor Félix Antonio Bonne Carcasses, los economistas Marta Beatriz Roque Cabello y Vladimiro Roca Antúnez, y el abogado René Gómez Manzano. El 5 de mayo, el Grupo celebró una conferencia de prensa concurrida en la que llamaron al boicot de las elecciones convocadas para finales de 1997. En junio, el GTDI publicó una declaración titulado "La Patria es de Todos," en la que criticaba el reconocimiento de un sólo partido político en Cuba. Las autoridades calificaron las protestas pacíficas de los disidentes de "delitos contrarrevolucionarios." Cuando se escribió este informe, los cuatro líderes seguían en prisión preventiva a la espera de un posible juicio por propaganda enemiga y desvelar secretos de estado, según se informó, relacionados con el sistema electoral cubano.

En 1997, Cuba siguió ejerciendo un control estricto de los derechos laborales y no permitió la formación de sindicatos independientes. La Ley de Zonas Francas y Parques Industriales exigió que los empresarios contraten a sus empleados a través de la agencia controlada por el gobierno, que al parecer selecciona a algunos trabajadores en función de sus ideas políticas. Los activistas laborales independientes fueron víctimas del hostigamiento gubernamental. El 12 de julio, los agentes de la seguridad del estado interrogaron en La Habana a Manuel Antonio Brito López, el secretario general de la Unión de Trabajadores Independientes, y le aconsejaron que restringiera sus movimientos hasta el 6 de agosto, fecha de la clausura del Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes.

A finales de mayo, en preparación del Quinto Congreso del Partido Comunista, el gobierno publicó un manifiesto político con el título "El partido de la unidad, la democracia y los derechos humanos que defendemos," que elogiaba el aparentemente intachable historial de Cuba en materia de derechos humanos. Además, en el documento se instaba a la prensa "realmente libre" a "garantizar la continuidad de las ideas y valores socialistas, patrióticos, antiimperialistas de la Revolución misma..." Mientras tanto, el gobierno dejó patente su desdén por la verdadera libertad de prensa a lo largo de todo el año. En julio, las autoridades cubanas sentenciaron a Lorenzo Páez Núñez, periodista de la agencia Habana Press en Pinar del Río, a ocho meses de prisión por desacato y difamación de la policía, partiendo de sus informaciones sobre presuntos abusos policiales.

Las autoridades cubanas recurrieron considerablemente a las detenciones tanto cortas como largas para intimidar a los periodistas. El 23 de junio, las autoridades detuvieron en Pinar del Río a Héctor Peraza Linares, Director Adjunto de Habana Press, y no lo pusieron en libertad hasta septiembre. Raúl Rivero, Director de Cuba Press, fue detenido el 28 de julio y el 12 de agosto. A mediados de septiembre, las autoridades cubanas pusieron en libertad sin cargos al periodista de Cuba Press Efrén Martínez Pulgarón, al que habían detenido el 13 de agosto. Cuba también empleó otras tácticas de disuasión. El 26 de febrero, las autoridades hostigaron a Tania Quintero, de Cuba Press, y a su colega Ana Luisa Baeza con "mítines de repudio" en los que grupos de hasta sesenta simpatizantes del gobierno se reunieron frente a sus casas para lanzar objetos y gritar críticas contra ellas. En mayo, el Director de Habana Press, que había sido detenido el 21 de febrero, fue golpeado por varios atacantes que posteriormente fueron identificados por él como miembros de las fuerzas de seguridad del estado y del comité vecinal del Partido Comunista.

El gobierno autorizó a trabajar en Cuba a un número mínimo de corresponsalías de prensa, entre ellas, a partir del 19 de marzo, la cadena estadounidense Cable News Network (CNN). Mientras que el gobierno de los Estados Unidos aprobó licencias para operar en Cuba a otros nueve medios de comunicación, el gobierno cubano no correspondió a la iniciativa. En febrero de 1997, se decretaron nuevas normas que concedían a las autoridades cubanas el derecho de reprender o retirar las credenciales de los periodistas extranjeros que no demostraran "objetividad," tergiversaran los hechos o no respetaran la ética periodística.

Otras iniciativas legales cubanas limitaron aún más el ejercicio de las libertades de expresión, asociación y movimiento. En diciembre de 1996, Cuba aprobó la Ley de Reafirmación de la Dignidad y Soberanía Cubanas, también conocida como la Ley Mordaza. Esta ley, una respuesta a la Ley Helms-Burton que hizo más severo el embargo estadounidense, estipulaba mayores restricciones a la libertad de expresión y criminalizaba incluso el apoyo aparente a las políticas de los Estados Unidos. Las autoridades cubanas se empeñaron en convocar manifestaciones de apoyo popular a la ley. A principios de 1997, el gobierno hizo circular un manifiesto de apoyo a la ley, la Declaración de los Mambises del siglo XX (los mambises fueron los que lucharon por la independencia cubana), en las organizaciones de masas, escuelas, universidades y lugares de trabajo. El 7 de abril, las autoridades cubanas detuvieron durante un periodo breve a Fidel Emilio Abel Tamayo, el padre de uno de los varios alumnos escolares que se habían negado a firmar la declaración en marzo.

En abril, Cuba amplió su control de los movimientos ciudadanos con la aprobación del Decreto 217, que obligaba a todos los residentes que no fueran "legales" a salir de La Habana. El Presidente Castro elogió el potencial de la iniciativa para minimizar la "indisciplina." A finales de abril, la prensa oficial cubana anunció que el gobierno había enviado a más de 1.600 "residentes ilegales" de La Habana a sus provincias de origen "utilizando métodos persuasivos." Cuba también mantuvo su prohibición de la emigración sin autorización y siguió procesando por el delito de "salida ilegal." En octubre de 1996, las autoridades cubanas condenaron a Abel Denis Ambroise Sanville a 14 años de cárcel por salida ilegal.

Cuba intentó debilitar los mecanismos de derechos humanos de las Naciones Unidas. Como ya lo había hecho en 1996, Cuba presionó para que se redujeran las competencias del Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas sobre Detenciones Arbitrarias, que había censurado a Cuba en el pasado. En la 53ª Sesión de la Comisión de Derechos Humanos, celebrada en Ginebra en marzo y abril de 1997, Cuba logró que se limitara el ámbito de operación del Grupo de Trabajo. Cuba también patrocinó una resolución en la que se instaba a los Estados Partes a que no emplearan medidas económicas o políticas coercitivas para responder a las prácticas negativas en materia de derechos humanos de los países miembros.

La defensa de los derechos humanos

El gobierno prohibió la entrada al país de las organizaciones internacionales de derechos humanos, así como al CICR y al Relator Especial de las Naciones Unidas. En septiembre de 1997, Human Rights Watch/Americas solicitó permiso para realizar una investigación independiente en Cuba; donde le habían negado la entrada desde 1995. En octubre, la solicitud fue denegada.

Odilia Collazo Valdés, la presidenta del Partido Pro Derechos Humanos (PPDH), fue víctima de varias detenciones durante 1997, así como otros miembros del PPDH, como Maite Moya Gómez y Jorge Luis Rodríguez. El 23 de octubre, un tribunal cubano de Santa Clara condenó a once miembros del PPDH por "asociación para delinquir" y "desobediencia," y les impuso penas que oscilaban entre un año de arresto domiciliario (María Felicia Mata Machada) a un año y medio de prisión o campo correccional (José Antonio Alvarado Almeida, Ileana Peñalver Duque, Roxana Alina Carpio Mata, Lilian Meneses Martínez, Arélis Fleites Méndez, Marlis Velázquez Aparicio, Iván Lema Romero, Danilo Santos Méndez, Vicente García Ramos y José Manuel Yera Meneses). El juicio se celebró después de que los activistas convocaran una huelga de hambre en protesta por la detención de otra miembro del PPDH, Daula Carpio Mata. Se informó de que el juez sólo concedió diez minutos al abogado defensor para que presentara el testimonio de todos los acusados. El 29 de octubre, el tribunal condenó a Carpio Mata a 16 meses de campo correccional por asalto, después de que ésta criticó abiertamente el sistema judicial en un juicio anterior.

René Gómez Manzano, un abogado de la Corriente Agronomista, un grupo de defensa legal, y líder del Grupo de Trabajo de la Disidencia Interna, seguía detenido cuando se escribió este informe. A principios de 1997, tras varias negativas, Cuba concedió a Elizardo Sánchez Santacruz, el líder de la Comisión Cubana para los Derechos Humanos y la Reconciliación Nacional, permiso para viajar fuera del país y le permitió regresar a Cuba. El 30 de mayo, el gobierno cubano detuvo durante 72 horas al colega de Sánchez, Moisés Rodríguez Quesada, y le advirtió que debía dejar su trabajo o salir de Cuba.

Amnistía Internacional.

Habrás comprobado que sólo he reflejado, la parte que figura en negrilla, de los países mencionados. Podíamos haber copiado todo lo que viene de cada país, y colapsamos la página de información. ¿Desarrollamos EEUU o España?. Pues no hace falta.

 Y cita las fuentes, que queda mejor. Así sabríamos que nos estás hablando del año 1998. Levanta el ancla del pasado. Estamos en el año 2007. ¿O nos trasladamos a la España de la Inquisición?.

Por otra parte, ya es hora de poner fin al oir, ver y callar, que ya somos mayorcitos.

Un saludo, siempre solidario.

1998-2007

La situación en Cuba no ha cambiado mucho desde entonces, así que incluso me atrevería a decir que los 90 fueron "suaves" (con la avalancha permitida de balseros) en comparación con la situación actual.

China

China

República Popular de China

Jefe del Estado: Hu Jintao
Jefe del gobierno: Wen Jiabao
Pena de muerte: retencionista
Estatuto de la Corte Penal Internacional: no ratificado

Un número cada vez mayor de profesionales de la abogacía y de periodistas fueron hostigados, detenidos y encarcelados. Miles de personas que practicaban su fe al margen de las iglesias que contaban con autorización oficial sufrieron hostigamiento, y muchas de ellas fueron detenidas

y encarceladas. Miles de personas fueron condenadas a muerte o ejecutadas. Se negaban los derechos básicos a las personas migrantes que procedían de zonas rurales. Continuó la dura represión contra los uigures de la Región Autónoma Uigur del Sin-kiang, y las libertades de expresión y religión siguieron sometidas a severas restricciones en Tíbet y entre las personas tibetanas que vivían en otras zonas.
Comunidad internacional

Antes de resultar elegida para el nuevo Consejo de Derechos Humanos de la ONU, China hizo una serie de promesas con respecto a estos derechos, entre otras, que ratificaría el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y que colaboraría activamente con la ONU en materia de derechos humanos. Las empresas chinas continuaron exportando armas a países en los que probablemente se utilizasen para cometer abusos graves contra los derechos humanos, como Sudán o Myanmar.
Defensores y defensoras de los derechos humanos

El gobierno intensificó la represión contra abogados y activistas del derecho a la vivienda. Numerosos defensores de los derechos humanos fueron sometidos a largos periodos de detención arbitraria sin cargos y sufrieron hostigamiento por parte de la policía o de bandas locales que actuaban con la aparente connivencia de la policía. Muchas de esas personas vivían bajo vigilancia o arresto domiciliario casi continuos, y sus familiares se convirtieron cada vez más en objetivos de la represión. Nuevas normativas restringieron la capacidad de los abogados de representar a grupos de víctimas y participar en peticiones colectivas.

En noviembre de 2005 se suspendió del ejercicio de la abogacía a Gao Zhisheng, abogado de derechos humanos que expresaba abiertamente sus críticas. Fue aprehendido en agosto de 2006 y permaneció recluido en régimen de incomunicación en un lugar desconocido hasta su juicio. En octubre se produjo la detención formal, por cargos de «incitación a la subversión», y en diciembre se celebró el juicio, en el que fue condenado a tres años de cárcel con suspensión de cinco años.
Periodistas y cibernautas

Se intensificó la represión del gobierno contra periodistas, escritores y cibernautas, y se cerraron numerosos periódicos y revistas muy populares. Cientos de sitios web internacionales continuaron bloqueados y miles de sitios web chinos fueron cerrados. Se detuvo a decenas de periodistas por informar sobre cuestiones delicadas.

El gobierno reforzó los sistemas de bloqueo, filtrado y vigilancia del flujo de información. Entraron en vigor nuevas normas que exigían que las agencias de noticias extranjeras recibiesen la aprobación de la agencia de noticias oficial china para publicar cualquier tipo de información. Numerosos periodistas extranjeros estuvieron detenidos durante breves periodos.
Discriminación contra personas migrantes de zonas rurales

Los trabajadores migrantes procedentes de zonas rurales sufrían discriminación generalizada en las ciudades chinas. A pesar de que las autoridades se comprometieron a solucionar el problema, a millones de trabajadores migrantes aún se les debían salarios atrasados. A la inmensa mayoría no se les permitía acceder a los planes de seguro de enfermedad de las ciudades, y no se podían permitir la asistencia médica privada. Al contrario de lo que ocurría con otros habitantes de las ciudades, el acceso a la educación pública para millones de niños migrantes continuó siendo deficiente. Aproximadamente 20 millones de menores migrantes no podían vivir con sus progenitores en las ciudades debido, en parte, a lo irregular que era la escolarización.

En septiembre, las autoridades municipales de Pekín cerraron decenas de escuelas para migrantes, lo cual afectó a miles de niños migrantes. Aunque las autoridades afirmaron que su objetivo habían sido las escuelas que no estaban registradas y no cumplían los criterios de calidad, los requisitos para registrarse eran tan onerosos que para las escuelas de migrantes resultaba casi imposible hacerlo. Algunos miembros del personal de estas escuelas consideraban que el objetivo de los cierres era reducir la población migrante en Pekín antes de los Juegos Olímpicos de 2008.
Violencia y discriminación contra las mujeres

La violencia y la discriminación contra las mujeres continuaron siendo graves. La situación de desventaja económica y social de las mujeres y las niñas fue evidente en el empleo, la asistencia a la salud y la educación. En las empresas estatales en crisis, el número de despidos de mujeres fue superior al de hombres. Las mujeres constituían el 60 por ciento de la mano de obra en el ámbito rural, pero tenían menos oportunidades que los hombres de realizar trabajos que no estuvieran relacionados con la agricultura. La inexistencia de políticas contra el VIH/sida que tuviesen en cuenta las cuestiones de género contribuyó a que en 2006 se produjese un aumento significativo de casos de esta enfermedad entre las mujeres. Sólo el 43 por ciento de las niñas de las zonas rurales cursaban estudios después de finalizar la enseñanza primaria, frente al 61 por ciento de los niños.

A pesar del reforzamiento de las leyes y de las iniciativas gubernamentales destinadas a luchar contra la trata de personas, éste continuó siendo un problema generalizado; aproximadamente el 90 por ciento de los casos eran mujeres y menores objeto de trata para la explotación sexual.

Chen Guangcheng, abogado ciego autodidacta, fue condenado en agosto a una pena de cuatro años y tres meses de prisión por cargos de «causar daños a bienes públicos y reunir personas para bloquear el tráfico». Llevaba recluido en su casa arbitrariamente desde septiembre de 2005, en relación con su defensa de mujeres que habían sido obligadas a abortar en la provincia de Shandong. Tras la presentación de un recurso se anuló la declaración de culpabilidad y el caso fue devuelto al tribunal de primera instancia para que se celebrase un nuevo juicio, pero este tribunal confirmó la condena inicial.
Represión de grupos espirituales y religiosos

El gobierno continuó tomando medidas enérgicas contra las prácticas religiosas que estaban al margen de los canales oficiales autorizados. Miles de miembros de «iglesias en casa» protestantes clandestinas y de iglesias católicas no oficiales fueron detenidos; muchas de esas personas sufrieron tortura y malos tratos mientras permanecieron detenidas. Miembros del movimiento espiritual Falun Gong fueron aprehendidos y sometidos a detención administrativa por sus creencias, y continuaron corriendo grave peligro de sufrir tortura o malos tratos.

A Bu Dongwei, seguidor del movimiento Falun Gong, le impusieron dos años y medio de reeducación por el trabajo en junio por «actividades relacionadas con una organización prohibida», tras haber descubierto la policía publicaciones sobre Falun Gong en su casa. Cuando fue detenido trabajaba para una organización de ayuda estadounidense.

El pastor Zhang Rongliang, destacado dirigente religioso en la clandestinidad que había sido detenido y encarcelado en repetidas ocasiones desde 1976, fue condenado en junio a siete años y medio de cárcel, tras haber sido acusado de cruzar ilegalmente la frontera y de obtener un pasaporte de forma fraudulenta.
Pena de muerte

La pena de muerte continuó utilizándose ampliamente como castigo para alrededor de 68 delitos, incluidos delitos económicos y no violentos. Basándose en informes públicos, Amnistía Internacional calculaba que al menos 1.010 personas habían sido ejecutadas y 2.790 condenadas a muerte a lo largo de 2006, aunque se creía que las cifras reales eran muy superiores.

La Asamblea Nacional Popular aprobó una ley por la que se volvía a dejar en manos del Tribunal Supremo Popular la revisión final de todos los casos de condenas a muerte dictadas a partir de 2007. Los observadores consideraban que esto conllevaría una disminución de los errores judiciales y del uso de la pena de muerte.

Aumentaron las ejecuciones mediante inyección letal, lo que facilitó la extracción de órganos de las personas ejecutadas, práctica que constituía un lucrativo negocio. En noviembre, un viceministro afirmó que la mayor parte de los órganos transplantados procedían de presos ejecutados. En julio, una nueva normativa prohibió la compraventa de órganos y exigió el consentimiento informado de los donantes para proceder a la extirpación de los órganos.

Xu Shuangfu, dirigente de un grupo protestante no oficial denominado «Tres Grados de Siervos», fue ejecutado en noviembre junto con otras 11 personas, tras ser declarado culpable de asesinar, entre 2003 y 2004, a 20 miembros de otro grupo llamado «Iluminación Oriental». Según los informes, Xu Shuangfu afirmó que había confesado bajo tortura durante el interrogatorio policial, y que, entre otras cosas, la tortura había consistido en golpes con varas y cadenas pesadas, descargas eléctricas en los genitales y los dedos de las manos y los pies e inyección de guindilla, gasolina y jengibre por la nariz. Según los informes, los tribunales de primera instancia y de apelación se negaron a permitir que los abogados de Xu Shuangfu presentasen estas denuncias como prueba en su defensa.
Tortura, detención arbitraria y juicios injustos

La tortura y los malos tratos continuaron siendo generalizados. Los métodos habituales incluían dar a la víctima patadas y golpes, aplicarle descargas eléctricas, colgarla por los brazos, mantenerla con grilletes en posturas dolorosas, quemarla con cigarrillos e impedirle dormir y comer. En noviembre, un alto funcionario admitió que cada año se dictaban no menos de 30 condenas injustas a consecuencia del uso de la tortura, pero el número real era probablemente superior. No se produjeron avances en los intentos de reformar el sistema de reeducación por el trabajo consistente en la detención administrativa sin cargos ni juicio. Se creía que cientos de miles de personas estaban recluidas en centros de reeducación por el trabajo por toda China, y que corrían peligro de sufrir tortura o malos tratos. En mayo de 2006, las autoridades de la ciudad de Pekín anunciaron su intención de ampliar el uso que hacían de la reeducación por el trabajo como forma de controlar el «comportamiento ofensivo» y de limpiar la imagen de la ciudad antes de los Juegos Olímpicos.

Ye Guozhu fue condenado a cuatro años de cárcel en 2004 por su oposición a los desalojos forzosos en Pekín relacionados con la construcción de las instalaciones para los Juegos Olímpicos. Durante 2006 se supo que Ye Guozhu había sido torturado mientras estaba detenido. Según los informes, unos agentes de policía lo colgaron del techo por los brazos y lo golpearon reiteradamente en el centro de detención del distrito de Dongcheng, en Pekín, y también fue torturado en otra prisión en el segundo semestre de 2005.
Uigures de la Región Autónoma Uigur del Sin-kiang

Las autoridades del gobierno de Sin-kiang continuaron aplicando severas medidas represivas contra la comunidad uigur y negándole sus derechos humanos, como la libertad de religión y el acceso a la educación. Un número cada vez mayor de uigures fueron extraditados a China desde Asia Central, reflejo de la creciente presión que China ejercía sobre los gobiernos de la región. Un total de 17 uigures continuaron detenidos en Guantánamo.

La familia de la ex presa de conciencia exiliada Rebiya Kadeer continuó estando en el punto de mira de las autoridades chinas. El 26 de noviembre, su hijo Ablikim Abdiriyim, que estaba detenido en Sin-kiang pendiente de juicio por cargos de «subversión» y evasión de impuestos, fue visto cuando lo sacaban del centro de detención del distrito de Tianshan, al parecer porque necesitaba atención médica. El 27 de noviembre, Alim y Kahar Abdiriyim, también hijos de Rebiya Kadeer, fueron condenados al pago de una elevada multa por cargos de evasión de impuestos. Alim fue condenado, además, a siete años de cárcel.

Husein Celil, ciudadano canadiense que huyó de China en la década de los noventa como refugiado, fue detenido en Uzbekistán y extraditado a China en junio. Según los informes fue acusado de terrorismo y se le impidió ponerse en contacto con su familia o sus representantes consulares.
Región Autónoma del Tíbet

Los tibetanos que vivían en la Región Autónoma del Tíbet y en otras zonas sufrieron graves restricciones de sus derechos a la libertad de religión, de expresión y de asociación, además de discriminación laboral. Muchos de ellos, incluidos monjes y monjas budistas tibetanos, fueron detenidos y encarcelados por practicar su religión o expresar sus opiniones. Continuó el uso excesivo de la fuerza contra los tibetanos que intentaban huir de la represión en Tíbet. En septiembre, unos testigos vieron cómo guardias de una patrulla de fronteras disparaban contra un grupo de tibetanos que intentaban llegar a Nepal. Se confirmó que, como mínimo, había muerto un menor.

El weblog de Woeser, destacada intelectual tibetana, fue cerrado en varias ocasiones tras plantear ella diversas cuestiones sobre el papel de China en Tíbet.

Sonam Gyalpo, ex monje, fue condenado a 12 años de cárcel a mediados de 2006 por «poner en peligro la seguridad del Estado» tras encontrar las autoridades vídeos del Dalai Lama y otro «material incriminatorio» en su casa. Su familia descubrió que había sido juzgado y condenado cuando intentó visitarlo en el lugar en el que permanecía detenido.
Personas refugiadas de Corea del Norte

Según los informes, aproximadamente 100.000 norcoreanos se ocultaban en China. Las autoridades detenían y expulsaban a entre 150 y 300 por semana sin ni siquiera remitir los casos a la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR). Según los informes, también implantaron un sistema de recompensas por entregar a norcoreanos y de multas elevadas por prestarles apoyo. En septiembre se recibieron informes sobre la adopción de nuevas medidas represivas contra los norcoreanos que vivían ilegalmente en China.

Se recibieron numerosos informes sobre abusos a norcoreanas residentes en China, incluidos casos de prostitución y violaciones sistemáticas. Según los informes recibidos, las norcoreanas eran vendidas como futuras esposas a hombres chinos por cantidades que oscilaban entre los 880 y los 1.890 dólares estadounidenses. Algunas mujeres sabían que iban a ser vendidas para contraer matrimonio, pero no tenían conocimiento de lo duras que serían las condiciones en China. Otras cruzaban la frontera engañadas por agentes matrimoniales que se hacían pasar por comerciantes.
Región Administrativa Especial de Hong Kong

A comienzos de 2006 fueron absueltos los 14 surcoreanos acusados de «reunión ilegal» tras protestar durante las reuniones que la Organización Mundial del Comercio celebró en diciembre de 2005, lo que provocó nuevas peticiones para que se realizase una investigación independiente sobre la actuación de la policía durante las protestas.

El Comité de Derechos Humanos de la ONU y el Comité de la ONU para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer examinaron la situación de los derechos humanos en Hong Kong en marzo y agosto respectivamente. Ambos comités hicieron varias recomendaciones para que se realizasen reformas.

En septiembre, el Tribunal de Apelación de Hong Kong confirmó el fallo de un tribunal de primera instancia según el cual se consideraban discriminatorias las leyes que establecían que para las relaciones sexuales entre hombres homosexuales se requería una edad de consentimiento superior a la exigida para personas heterosexuales. Las autoridades anunciaron que no presentarían nuevos recursos.

Se siguió denegando la entrada a solicitantes de asilo sin haber examinado debidamente sus casos. Otras personas fueron detenidas por alargar su estancia más tiempo del que permitía su visado o por otros delitos relacionados con la inmigración. A pesar de la presión ejercida por grupos de derechos humanos y de defensa del bienestar social, las autoridades confirmaron que no estaba previsto ampliar a Hong Kong la Convención de la ONU sobre los Refugiados. Cuando el ACNUR suspendió su financiación en mayo, las autoridades comenzaron a ofrecer asistencia social limitada a solicitantes de asilo, pero, según los informes, ésta resultaba insuficiente para cubrir las necesidades básicas.
Informes y visitas de Amnistía Internacional
Informes

• People's Republic of China: Abolishing «Re-education through Labour» and other forms of administrative detention - An opportunity to bring the law into line with the International Covenant on Civil and Political Rights (Índice AI: ASA 17/016/2006)

• República Popular de China: Contribuye al conflicto y los abusos contra los derechos humanos. El flujo de armas se acelera (Índice AI: ASA 17/030/2006)

• República Popular de China: La cuenta atrás hacia las Olimpíadas (Índice AI: ASA 17/046/2006)

• Mordaza a la libertad de expresión en China: El papel de Yahoo!, Microsoft y Google (Índice AI: POL 30/026/2006)

http://thereport.amnesty.org/esl/Regions/Asia-Pacific/China

Al de china.

Te reitero lo dicho arriba. Y por otra parte, estos sinvergüenzas globalizadores, explotan a sus ciudadanos, en aras del progreso, del crecimiento, siempre económico.

Y nosotros contribuimos, con nuestras actuaciones, a que ello sea así.

Un saludito, siempre solidario.

Esos sinverguenzas son el partido comunista chino

Esos sinverguenzas son el partido comunista chino.

Y por cierto llevan en el poder desde 1949, no acaban de llegar

Darwin

Y la teoría de la evolución.

Pero esos sinvergüenzas del partido comunista chino, no incomodan a ningún país. No se les somete a un embargo. Es más llevamos las fábricas, también las de Medina pueden irse allí, y los de aquí, también los obreros de Medina, se pueden quedar en la calle.

Otro tema global, que afecta a nivel local. Ya sabeis, piensa global, y actúa local.

¡Ah!. Se me olvidaba, ¿de qué partido son los sinvergüenzas que, con el único objetivo de reducir costes salariales se van allí a producir, para que luego aquí, les compremos sus productos?. Hasta ahora, claro, porque cuando todos estemos en el paro, seremos la mano de obra esclava del futuro.

Un saludo, siempre solidario.

¿No será al revés?

04/07/2007 - Juan José Mora Villalón Libertad y desarrollo Al estudiar las diversas estadísticas que existen sobre los diferentes países del mundo, una de las cuestiones que casi inevitablemente se plantea es el motivo por el que los ciudadanos de unos y otros viven en condiciones tan distintas. El hecho de que, por norma general, la mayoría de los ciudadanos de determinados países tengan grandes dificultades para poder satisfacer sus necesidades más básicas de sustento, vestido y habitación, mientras que en otros este problema es marginal, es algo que a muy pocas conciencias deja de preocupar. Las razones por las que una persona puede encontrarse en esta situación son muy diversas. No obstante, cuando la concentración de pobreza es muy elevada en determinados países, y no tiene muchos visos de mejorar conforme van transcurriendo los años, cabe indagar si existe algún factor común que explique esta situación. A la hora de analizar estos países nos encontramos cierta heterogeneidad. Así, podemos encontrar países con régimen relativamente democrático o dictatorial, con alta o baja densidad de población, grandes o pequeños, etc. No obstante, sí que existen indicios que permiten concluir que gran parte de las personas de dichos países han perdido la esperanza en que su trabajo personal les pueda servir para mejorar su situación personal, y ha quedado reducido a una mera herramienta de supervivencia. Pese a que muchos ciudadanos tienen dicha percepción de su situación en su país de residencia, ésta deja de existir cuando se cambia de nación, incluso aunque hablemos de las mismas personas. Es por ello por lo que muchos ciudadanos deciden abandonar su patria de origen con destino a otra y convertirse en emigrantes. Esta situación no es estática, sino que varía a lo largo del tiempo. Así, entre la década de los cincuenta y los ochenta, países como Venezuela fueron receptores de emigrantes de distintos países, atraídos por la riqueza que proporcionaba la industria petrolífera. Sin embargo, hoy en día, pese a tener los mismos recursos naturales, un tercio de los ciudadanos de este país afirman que lo abandonarían de tener la oportunidad. Esta situación no es exclusiva de este país, sino que se repite en Argentina o, con especial crudeza, en Cuba. A la hora de analizar los motivos por los que no sólo los ciudadanos extranjeros, sino incluso gran parte de los nacionales, han perdido la esperanza de que su esfuerzo personal sea adecuadamente recompensado en el lugar que les vio nacer, sólo cabe concluir que creen percibir algún tipo de obstáculo infranqueable. Éste les impediría que cualquier esfuerzo fuese compensado. Además, el mismo sería bastante más pequeño (o no existiría) en otros países dada la cantidad de emigrantes que deciden emprender una nueva vida en éstos. Si se analiza la historia reciente de estas naciones se puede comprobar que lo único que ha cambiado en estas últimas décadas es su estructura política. En todos los casos, una serie de desacertadas decisiones políticas han ido recortando la capacidad de maniobra de los ciudadanos, y la capacidad de elección ha quedado en manos de la clase dirigente. Este control sobre las vidas y haciendas de los ciudadanos se ha ido intensificando año tras año, de tal manera que las decisiones empresariales iban teniendo más como objetivo satisfacer a la clase dirigente que a sus clientes y accionistas. Como consecuencia de ello, las empresas existentes cada vez más se han vuelto obsoletas. Además, al verse reducida la libertad de los ciudadanos, no han existido empresas nuevas que hayan podido suplir las carencias de las antiguas. Como resultado se ha producido un proceso de empobrecimiento relativo de sus ciudadanos. Mientras tanto, otros países han ido confiando más en sus ciudadanos, y éstos han ido creando riqueza y transformando sus respectivos países en tierra de oportunidades, en la que sus habitantes tienen la esperanza de que su trabajo y esfuerzo se vea de alguna manera recompensado. Por tanto, la mejor receta contra la pobreza de estos países no es otra que devolver la confianza de sus habitantes, para que vuelvan a recuperar la esperanza en que su trabajo y esfuerzo tendrán recompensas. Para ello, su clase dirigente deberá asumir que no es posible gobernar sin devolver la capacidad de elección a sus ciudadanos.

El parido??

.. es fácil, el partido mayoritario en España es el PSOE, por lo tanto los politicos de izquierdas siguen favoreciendo la implantación de empresas españolas para la explotación de seres humanos que tienen la desgracia e vivir en paises comunistas como China. Vaya coherencia.