Si Obama fuese presidente

Barak Obama gana las elecciones y se convierte el primer presidente afroamericano de la Historia de los Estados Unidos.


Lo primero que hace es sacar a los soldados de Irak, pero en vez de traerlos de vuelta a Estados Unidos, los manda a otros países como Líbano o Afganistán, que son zonas de guerra, y muchos mueren en accidentes de helicóptero y atentados terroristas.


Obama culpa directamente a Bush del 11-S y se pone a negociar con AlQaeda en secreto. AlQaeda vuelve a atentar contra un aeropuerto de Nueva York y mueren dos personas. Tras el atentado, Obama sigue negociando en secreto con AlQaeda, pero lo niega a la opinión pública y llama mentirosos a los republicanos. Al final termina por confesarlo.

 

Mientras tanto, consiente que se presente a las elecciones un partido político islamista radical que apoya a AlQaeda, y luego a un mes de las elecciones lo ilegaliza.


La política económica de Obama, que no logra reaccionar ante la subida generalizada del IPC y de la inflación, condena a los ciudadanos americanos más desfavorecidos a la más absoluta miseria y los lleva al borde de la hambruna, mientras Obama se dedica a fomentar una política macroeconómica que hace que las grandes empresas americanas se forren, despreciando el sufrimiento de los ciudadanos de a pie para llegar a fin de mes.


Bill Gates le agradece públicamente su política económica que le ha hecho ganar beneficios astronómicos. Mientras los jubilados de los guettos hispanos y negros tienen que buscar comida en la basura de los supermercados, porque con la pensión no les llega.


El Ministro de Economía americano culpa de la falta de poder adquisitivo de los ciudadanos a que “todavía no han interiorizado lo que es un dólar” y el gobierno les insta a comer conejo en vez de hamburguesas y a no dejar propinas en el McDonalds.

 

Obama corta relaciones con Europa, y se hace amigo de Fidel Castro, Daniel Ortega y Hugo Chávez. Como pago, en la cumbre latinoamericana, los tres le ponen a escurrir delante de todo el mundo, sacando trapos sucios de otros tiempos, llamando nazi y fascista al anterior presidente americano y exigiendo disculpas públicas con amenazas de chantaje y extorsión a las empresas americanas.


Un tatarabuelo de Obama luchó en la Guerra de la Independencia, en el bando Sureño. Obama propone una ley que sirva para indemnizar SOLO a los descendientes de los Soldados Sureños. Se condena a los confederados y se prohíben las estatuas y nombres de las calles de los generales confederados. Estudia destruir las caras de los cuatro presidentes en la montaña del Monte Yellowstone porque ninguno de los que sale es negro. Pasa olímpicamente de los veteranos de Vietnam y de la Guerra de Corea, porque no murió ninguno de su familia.


La Asociación de Víctimas del 11-S recibe todos los parabienes del Estado. Mientras se ataca a las víctimas del terrorismo del edificio de Oklahoma y


Encalla un petrolero monocasco en Alaska y provoca un vertido de fuel. Aunque es culpa del armador y del capitán del barco, Obama culpa directamente a los Republicanos. Los actores de Holywood crean una plataforma de apoyo a Obama “NO MORE”.

 

Luego un incendio de proporciones descomunales quema miles de hectáreas en Texas, mueren 12 bomberos por la descoordinación de la Guardia Nacional y la tardía actuación del Gobierno. Los actores de “NO MORE” pasan del tema y al Gobierno le pilla en bragas.


Más tarde encalla otro petrolero durante el mandato de Obama y provoca vertidos en pleno verano frente a las costas de California, a los de “NO MORE” no se les ve el pelo.

 

A cambio Obama ofrece a los actores y músicos afines a su partido un impuesto ilegal, que grava las compras de objetos electrónicos y repercute a todos los ciudadanos del país. Como agradecimiento, los actores crean la plataforma K.F.C. (King of fried Chiken = El Rey del Pollo Frito) y utilizan el dinero del canon para apoyar la campaña electoral de Obama.


Obama se pasa durante todo su mandato llamando fascistas y nazis a los republicanos. Cuando un grupo de independentistas Cherokees intenta agredir a una congresista republicana, vuelve a culpar al partido republicano. El responsable de Juventudes de Obama culpa a la congresista republicana de provocadora y justifica la violencia.


Todos estos disparates son pura ficción. Lo bueno es que la realidad SIEMPRE supera la ficción.