El Gobierno sólo costearía a asociaciones de izquierda la exhumación de la fosa de Alcalá

El Gobierno sólo costearía a asociaciones de izquierda la exhumación de la fosa de Alcalá J. ALBIOL. MADRID.ABC La voluntad del juez militar responsable del caso de la fosa común hallada en Alcalá de Henares, que desea solicitar la ayuda de las asociaciones dedicadas a la exhumación de víctimas de la Guerra Civil, ha vuelto a poner al descubierto las contradicciones de la Ley de Memoria Histórica. La ley aprobada por el Gobierno sólo reconoce la existencia de la represión franquista y, en consecuencia, sólo permite subvencionar a las asociaciones dedicadas a las víctimas de esta represión.

En el debate de la polémica ley en la Comisión Constitucional del Congreso, el 17 de octubre de 2007, el diputado socialista Juan Antonio Barrio de Penagos respondía así a las críticas de que la ley sólo permita subvencionar la exhumación de las víctimas de un bando: «Los que están desaparecidos todavía son unas víctimas, son víctimas del franquismo, qué se le va a hacer, ese es el caso». Ante esta visión sesgada de los horrores de la Guerra Civil, la fosa hallada en Alcalá ha vuelto a poner de relieve que son muchos los españoles que desconocen el paradero de familiares que fueron víctimas de la represión republicana. Entre éstas víctimas se cuentan también miles de personas, pertenecientes a las propias filas republicanas, incluidos brigadistas internacionales, asesinadas por sus correligionarios. Víctimas «buenas» y «malas» Si bien nadie discute hoy que son más numerosas las víctimas de la represión franquista que aún se encuentran desaparecidas, la ley no ha dejado apenas resquicio para que unos y otros españoles, víctimas de la barbarie fratricida, tengan el mismo reconocimiento en una ley dictada en democracia. Con ello, Zapatero ha incurrido en la misma manipulación maniqueísta del régimen de Franco, dividiendo a las víctimas en «buenas» y «malas» según quiénes fueran sus verdugos. La Ley de Memoria Histórica reconoce en su artículo 11 la posibilidad de que puedan recibir subvenciones las asociaciones dedicadas a «la indagación, localización e identificación de las personas desaparecidas violentamente durante la Guerra Civil o la represión política posterior». Pero fija que sólo puedan recibir estas ayudas las asociaciones creadas antes del 1 de junio de 2004, fecha antes de la cual ya habían sido creadas las principales asociaciones, afines a la izquierda, que trabajan en este campo. Las citadas asociaciones son la Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), situada en la órbita del PSOE, y el Foro por la Memoria, de Izquierda Unida. Ambas fueron creadas durante las legislaturas del Partido Popular: en el año 2000 la primera y en el 2002 la segunda. Y ello pese a que desde el año 1977, incluido el periodo de gobierno socialista entre 1982 y 1996, ninguna ley democrática ha prohibido en España la localización y exhumación de restos de víctimas de la Guerra Civil y la posguerra. Alguna de estas entidades justifican lo tardío de su preocupación por las víctimas de la Guerra Civil y de la dictadura con argumentos insólitos, como el de que «tuvimos que esperar hasta el año 2000, a que las Naciones Unidas condenaran todos los regímenes totalitarios y dictaduras, entre ellas la franquista», tal y como puede leerse hoy en la página web de la Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica de Málaga. Bajo el pretexto de la «memoria histórica», que la izquierda había desatendido en sus catorce años de gobierno, el PSOE e IU se dotaron de un poderoso instrumento para utilizar la Guerra Civil como arma arrojadiza en su oposición contra el PP, rompiendo uno de los consensos básicos de la Transición. Los «olvidos» del PSOE Esta utilización política de la Guerra Civil queda patente al comprobar que en estos cuatro años de gobierno el PSOE ha tenido muy mala memoria acerca de las reclamaciones que realizaba en la oposición, cuando se decía portavoz de unas víctimas «olvidadas». Baste recordar que Jesús Caldera, hoy ministro de Trabajo, presentó en julio de 2003 una iniciativa parlamentaria para que el Gobierno de Aznar anulara todos los juicios sumarios del franquismo, haciéndose eco de una reclamación de muchas víctimas, petición que el PSOE ha desoído al llegar al poder. Por no olvidar la enmienda que Amparo Valcarce, hoy Secretaria de Estado en el Ministerio de Caldera, llegó a presentar en 2002 para que el Gobierno del PP incluyera en los Presupuestos Generales del Estado una partida de un millón de euros para las exhumaciones de fosas comunes, de la que una vez en el Gobierno los socialistas han preferido olvidarse. Fuentes parlamentarias recuerdan incluso que en la tramitación de la Ley de Memoria Histórica, el PSOE y sus socios se negaron a incrementar las indemnizaciones para los que habían sufrido cárcel bajo el franquismo por motivos políticos. La razón de esta negativa era muy simple: tal incremento lo solicitaba el PP, a quien ellos tachaban de franquista. Así, el «cordón sanitario» contra el PP acabó por estrangular una merecida compensación a los viejos izquierdistas que penaron por sus ideas en las cárceles de Franco.

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SIN COMENTARIOS.................... Y esta gente pretende gobernar españa.................... Que sabios han sido los electores.

Asesinos republicanos

Los investigadores calculan que en la antigua base de los paracaidistas puede haber un centenar y medio de cadáveres. Las obras en el cuartel de Alcalá de Henares han destapado los restos de lo que puede ser una represalia comunista.

Valentín González, «El Campesino», uno de los personajes más polémicos del bando republicano, ascendido a héroe (y a general) por la propaganda comunista durante la Guerra Civil, «analfabeto y feroz» según Preston, tuvo su cuartel general instalado durante un breve periodo de la contienda en lo que hoy es el acuartelamiento «Primo de Rivera», hasta hace poco sede de la Brigada Paracaidista y en su momento proyecto de psiquiátrico, en la madrileña localidad de Alcalá de Henares. Los historiadores y cronistas locales señalan a este hombre como el más que posible responsable de los restos humanos hallados durante unas obras de remodelación del acuartelamiento a mediados de febrero. Los escasos huesos encontrados por el momento son, según los investigadores, una mínima parte de los contenidos en una fosa común que albergaría más de 150 cuerpos de fusilados.

El caso, según relatan, es que durante los años 1937 y 1938, la aviación del bando nacional realizó no menos de 130 ataques aéreos sobre la zona, en busca principalmente de dos objetivos: la base de carros de combate republicanos ubicada en esa localidad y el aeródromo «Barberán y Collar», a medio camino entre Alcalá de Henares y la cercana localidad de Meco.
En uno de los frecuentes ataques sobre la zona, bastión en el sur de Madrid de los republicanos, la aviación de Franco logró alcanzar el aeródromo, cabecera de la primera región aérea republicana, que comprendía las provincias de Madrid, Toledo, Guadalajara y Cuenca. Este éxito de los nacionales coincidió con la presencia en Alcalá de Henares de Valentín González. La destrucción del aeródromo, un duro golpe para la aviación republicana, despertó las iras de «el Campesino», que en represalia por esta acción fusiló en el acuartelamiento a más de un centenar de personas, como hizo con otras cuatrocientas en la Ciudad Complutense, hecho este tras el que el propio Azaña exclamó: «Si esto es la nueva España, es preferible la vieja».
Si efectivamente, como apuntan los historiadores consultados, los cuerpos hallados y los que quedan aún enterrados pertenecen a la represalia llevada a cabo por González, el dirigente del POUM Andreu Nin no está entre los restos hallados en la base militar. Tampoco apuestan estas mismas fuentes a que todos los cuerpos hallados sean de personas afines al bando nacional o a religiosos asesinados en la zona, crimen éste que también se atribuye a «el Campesino» en no pocas ocasiones.
El acuartelamiento sirvió también durante la contienda de cárcel, pero no sólo para los enemigos, sino también para los considerados traidores al bando republicano o a las facciones comunistas del mismo. «El Campesino» no dudó en ejecutar a todos aquellos que se le opusieran, o simplemente él mismo considerara que estaban rebelándose, dentro de sus propias filas, bien cuando estaba al mando de la V Columna o cuando se hizo cargo de diferentes divisiones dentro de las filas republicanas.
Los historiadores no descartan que en el interior de la base pudieran encontrarse más fosas, al tratarse también de un campo de prisioneros. Lo que sí parece descartado es que pertenezcan al periodo posterior al final de la guerra, ya que en esta localidad, los cuerpos de los fusilados por el régimen franquista eran devueltos a sus familiares.
En los alrededores de este acuartelamiento, y en la zona que se extiende entre Alcalá y Paracuellos y Torrejón podrían encontrarse otras muchas fosas comunes de asesinados en la masacre de Paracuellos de Jarama.
El hallazgo de esos restos humanos en el acuartelamiento «Primo de Rivera», silenciado por el Ministerio de Defensa, responsable del hallazgo por encontrarse en una instalación militar, puede ser sólo el principio de una serie de macabros descubrimientos. Pero la decisión de seguir con las excavaciones (detenidas por el momento) corresponde al juez que instruye el caso. La investigación judicial se centra en estos momentos en determinar el periodo exacto a la que pertenecen los restos. Una vez que este dato se aclare, el juez decidirá si se prosiguen con las excavaciones en busca de más restos humanos.
La secretaria de Estado de Defensa, Soledad López, indicó el pasado miércoles, durante la firma de un convenio con el Ayuntamiento alcalaíno, que sólo en el caso de que el juez que instruye el caso ordene que se excave más dentro del acuartelamiento, el Ministerio actuará.

Los huesecitos de

Los huesecitos de Alcalá

JUAN MANUEL DE PRADA
ES una regla de oro del Matrix progre: si la realidad desmiente la alfalfa propagandística, se niega la realidad y sanseacabó. Durante más de un mes, el Gobierno de Zapatero ha ocultado el descubrimiento de una fosa con restos humanos en Alcalá de Henares; y lo habría seguido ocultando si ABC no hubiera propagado la noticia. De todos es conocida la doctrina del Matrix progre sobre la Guerra Civil: España era una nueva Arcadia gobernada por los abuelos de Zapatero; entonces llegó una panda de militarotes fascistas, enemigos del pueblo y abuelos de Rajoy, que se pusieron a matar a mansalva, mientras los abuelos de Zapatero se regían según la más estricta «legalidad democrática». Como los huesecitos descubiertos en Alcalá no concuerdan con la doctrina del Matrix progre, se vuelven a enterrar y santas pascuas.
Durante los últimos años hemos asistido al desenterramiento de cadáveres en cunetas y desmontes; hemos visto tropecientos documentales y reportajes televisivos que glosan las vicisitudes de tales desenterramientos, encumbrados a la categoría de subgénero arqueológico; hemos presenciado el repentino florecimiento de sospechosas asociaciones dedicadas al coleccionismo de tibias y peronés que afirmaban actuar sin otro propósito que resarcir moralmente a los descendientes de las víctimas de la guerra (que, como cualquier párvulo del Matrix progre sabe, pertenecían a un único bando). Naturalmente, tal resarcimiento sólo era el medio elegido para obtener un fin menos confesable, un fin de naturaleza estrictamente ideológica o, dicho con mayor exactitud, adoctrinadora: pues de lo que se trataba era de imbuir en la pobre gente ilusa (y sobre todo en las nuevas generaciones, cuya única noticia sobre el pasado es la que les suministra la alfalfa propagandística) la creencia de que aquella guerra fue un episodio de crueldad unidireccional, en el que los fascistas se dedicaron a apiolar demócratas en las cunetas; episodio que todavía se puede rectificar, si los demócratas logran acordonar sanitariamente a los fascistas. Y, para darle rango legal al embeleco, se urdió la llamada Ley de Memoria Histórica, que tan pingües resultados ha deparado: ahora los párvulos del Matrix progre ya saben que si votan a Rajoy es como si estuviesen formando en las filas de los militarotes fascistas.
Los huesecitos de Alcalá vienen a poner un contrapunto enojoso en esta versión de tebeo de la Guerra Civil. Son unos huesecitos que, de repente, nos recuerdan que en el bando de los buenos hubo sacas y brigadas del amanecer, hubo agentes soviéticos que actuaban discrecionalmente ante la pasividad (o connivencia) de las autoridades republicanas, hubo excursiones a Paracuellos y checas trabajando a destajo, hubo purgas estalinistas y calabozos del SIM. Hubo, en fin, una concienzuda maquinaria de la muerte que, por momentos, alcanzó un ritmo de producción digno de la industria cárnica. Pero todo esto, para el Matrix progre, simplemente no existe; o, si existe, se justifica como una reacción inevitable ante el acoso de los militarotes. Tampoco existen, por cierto, víctimas desaparecidas en zona republicana; y, no existiendo víctimas desaparecidas, ¿qué destino se puede dar a esos huesecitos hallados en Alcalá, sino los sótanos de la desidia? La posibilidad de que, entre tales huesecitos, se cuenten los de Andreu Nin, líder del POUM salvajemente torturado por los agentes soviéticos, podría resquebrajar la conspiración de silencio tramada en torno al hallazgo. Pero, como Nin, hubo otros muchos españoles despedazados en las mazmorras republicanas, fallecidos por «hemorragia» (como solía especificarse en los papeletas forenses de la época) sin juicio previo, arrojados en cualquier desmonte con las tripas baleadas para que se los comieran los perros. Españoles cuyo único delito fue ir a misa o leer ABC o votar a las derechas; pero esos españoles no existen en el catastro del Matrix progre, no existen en el cómputo de los desenterradores. Son habitantes del limbo de la Memoria Histórica; y con sus huesecitos se hace fosfatina.
www.juanmanueldeprada.com

Yo quisiera saber si

Yo quisiera saber si también van a costear las exhumanciones de brigadistas, cenetistas y anarquistas asesinados por el gobierno republicano ¿o estos tampoco eran de los buenos?