Apuntes. para la acción política; a raíz de un artículo de Jose Vidal Beneyto (El Pais)

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Partimos del hecho del conflicto, como eje articulador de la vida política, insistiendo en la diferencia entre derecha e izquierda, cuya negación, nos dice en Destra e Sinistra (Donzelli, 1994),reivindicada es siempre represiva y funciona como coartada de la injusticia. Por lo demás, la complejidad de las sociedades actuales y su exigencia de competencias técnicas se traduce necesariamente en una jerarquización social que conlleva estratificaciones insalvables y oligarquías férreas. Frente a ello, Bobbio, en Il futuro della democrazia (Einaudi, 1984-1995), no impugna las élites, sino que aboga por su democratización mediante su apertura a la sociedad práctica de nuevas incorporaciones que la doten de mayor capacidad innovadora. He aquí el papel de una derecha moderna... Cuando la derecha conservadora sostiene que la libertad es el soporte del enriquecim iento y que la desigualdad no es el motor del progreso histórico, el conflicto se torna irresoluble

El gran filósofo social que fue Bobbio, sostiene que libertad e igualdad son indisociables y su realización conjunta es la mejor prueba de su autenticidad. De aquí su afirmación, compartida tanto por expertos europeos como extraeuropeos, y entre ellos de forma principal por Amartya Sen en <La Economía es una ciencia moral> , que la libertad es una responsabilidad social, y que el "ethos de la igualdad" es la esencia de la democracia representativa..

Por otra parte partiendo de los derechos humanos como eje de la accion política, al margen de planteamientos nacionalistas o xenófogos, tentación de la derecha más conservadora, Lefort los declara irreductibles al individualismo liberal, porque más allá de consagrar un espacio individual totalmente independiente del Estado, inaugura un ámbito publico de opinión y de comunicación que es la base de la democracia.

Por otrs parte, Marx, dice Lefort, se equivoca al calificar a los derechos humanos de artilugios de la dominación burguesa y deja escapar con ello la capacidad emancipadora de la democracia moderna. Pues toda lucha de clases que logra salirse de la cárcava del dogma marxista desemboca en una ampliación de la libertad de todos. Desde ahí, situándose en la perspectiva del socialismo liberal, exige el reforzamiento de los derechos sociales, susceptibles de asegurar el bienestar económico y social, condición imperativa de cualquier libertad política efectiva. Sin olvidar los derechos societarios dlos grupos de base (mujeres, minorías étnicas y sexuales, defensores del medio ambiente, etcétera) que al igual que sucede con los derechos sociales y contrariamente a la práctica de los derechos de opinión, de asociación o reunión, no se encierran en un estatus jurídico negativo sino que tienen condición positiva, lo que obliga al Estado a eliminar los obstáculos que los dificulten y aun más los hagan imposibles. Lefort no formula propuestas concretas, pero lo hacen quienes en su línea participan en la crítica del productivismo de la sociedad salarial de André Gorz, y prevén pasarelas, como los subsidios universales o las rentas de ciudadanía, que hagan posible la supervivencia económica de los individuos, compatible con su desarrollo personal y el cumplimiento de todos.

Brindis al sol

En la acción política, debates, manifestaciones, mítines, etc..., siempre he echado de menos al ingrediente pedagógico. Parece que no les interesa que la ciudadanía aprenda lo que es la acción política y si cabe , lo que es en esencia la política, y aún más a entender la sociedad en que vivimos.

No hay peor cosa a mi entender que obviar lo evidente; dar por supuesto que los destinatarios de los mensajes sabemos y conocemos de todo.

Los maestros repiten curso tras curso, las mismas lecciones, y cuando se avanza en curso siempre hay recapitulaciones, porque la gente tenemos una memoria bastante frágil que quizás sea debida a la cantidad de información con que nos bombardean a diario y todos los días del año durante años.

La cuestión es que esas recapitulaciones son necesarias, y conviene evaluar a los destinatarios de los

Mensajes, sean del tipo que sean, para confirmar si aquello ha sido eficaz.

Si para escribir sobre derechos humanos, empezamos el debate a un nivel elevado, con referencias a Filósofos a los que se debe de conocer un mínimo para comprender su mensaje, y además el comentario esta dedicado a un público que mayoritariamente no muestra un interesa excesivo, a juzgar por lo que aquí se escribe sobre el asunto ( y que perdonen los que se sientan ofendidos porque esa no es mi intención), pues estaremos casi “brindando al sol”.