Energia nuclear, una soluccion ecológica. Algo más que una opción razonable

Energía nuclear, la apuesta ecológica de Asia nuclear @Ángel Villarino. Kobe (Japón).- - 27/05/2008 Artículo en El confidencial. "¿Qué medidas concretas está tomando su país para afrontar el desafío ecológico?". He hecho esta pregunta varias veces en los pasillos de la cumbre del G8+5 celebrada este fin de semana en Japón. Entre todas las respuestas, insoportablemente retóricas, me sorprendió un detalle: durante el discurso de todos los políticos y expertos asiáticos (japoneses, indios y chinos) aparecía, puntualmente, la referencia a la energía nuclear, que ellos catalogan como "verde, sostenible y ecológica". No he encontrado datos actualizados, pero un informe de la OECD de julio de 2007 asegura que en toda Asia hay 111 reactores nucleares operando, 21 construyéndose y 124 proyectados.

Un análisis más reciente de la World Nuclear Association explica como la energía nuclear crece a un ritmo imparable en Asia, mientras que en Europa y Estados Unidos se ha estancado desde hace varios años o incluso está retrocediendo. Una de las grandes desventajas del modelo de desarrollo asiático frente a Occidente ha sido desde siempre el aprovisionamiento de energía. Japón apenas tiene hidrocarburos, mientras que India y China se valen principalmente del contaminante carbón regional, así como del gas y petróleo importados desde Indonesia, África, Rusia y los países árabes. Su apuesta por la fisión podría ser la solución a sus males. La pasión asiática por la energía nuclear parece proceder de Japón, como tantas cosas en la modernización de este continente. Resulta curioso que el único país que ha sufrido en su propia piel los efectos devastadores de la fisión atómica sea también el que más está apostando por ella. Actualmente, algo más del 30 por ciento de la energía consumida en Japón sale de sus 57 centrales nucleares, cifra que se espera aumentar drásticamente para alcanzar los compromisos de Kyoto sobre la reducción de las emisiones de CO2. En el cuartel general de la compañía eléctrica de la región de Kansai, varios ingenieros y directivos nos explicaron que el 41% de la energía que nutre las venas de cobre de esta región es nuclear. La cifra va más allá de la anécdota si tenemos en cuenta que Kansai (donde se encuentra Osaka) es por sí sola la novena economía del mundo, que está tan iluminada que se podría jugar al tenis de madrugada y que el aeropuerto internacional donde aterricé está construido en una isla artificial, ya que no les quedaba ni una sola hectárea sin edificar. El otro gran 'jugón nuclear' es, por supuesto, China, cuyo Gobierno ya ha demostrado mil veces que está dispuesto a asumir riesgos para sus habitantes con tal de afianzar el despegue económico. Famosa es la frase sobre Mao Tse Tung sobre la ventaja de China en caso de guerra nuclear. "Si alguien sobrevive, hay más posibilidades numéricas de que sea chino", dijo. Los riesgos y millones de desplazados por la presa de las Tres Gargantas, o los deshaucios para embellecer el Pekín olímpico hablan por si mismos. Los chinos planean construir más de 70 nuevas centrales nucleares, de las cuales 6 están ya en obras y 13 serán destinadas a investigación. La apuesta china por la energía nuclear es firme y sincera. Las cifras de India también marean. El subcontinente tiene 15 reactores nucleares, 8 en camino y otros 29 planeados, de los cuales 5 se construirán con fines investigativos. Corea del Sur no se queda a la zaga, con 20 centrales nucleares y casi diez en obras. Algo parecido ocurre con Vietnam, Pakistán e incluso Indonesia. En una reunión de diciembre de 2007, los países de la ASEAN (mercado común del Sudeste Asiático) llegaron a un acuerdo para potenciar la energía nuclear como apuesta energética para los próximos años. Asia está tomando ventaja en una forma de energía que algunos ecologistas consideran la mejor manera de afrontar la transición desde los hidrocarburos hacia las energías realmente limpias. Quizá los europeos tendríamos que hacerle caso (como excepción y sin que sirva de precedente) a Silvio Berlusconi, que acaba de anunciar la re-nuclearización de Italia a pesar de que el país lo rechazó en un referéndum convocado en los años 70. Para acabar, un dato sacado del último artículo de S. McCoy, y una pregunta que no tengo conocimientos para responder: España importa el 80 por ciento de su energía. ¿Es la nuclear una buena alternativa?

Dedidadmente SI, la energia

Dedidadmente SI, la energia nuclear es la alternativa, con la particularidad de que esto cada día es más grave, ya que ahora mismo acabo de escuchar en la radio el tiempo que se tarda en poner en marcha una central nuclear y me he quedado asustado ......12 AÑOS¡¡ desde que se inicia el proyecto hasta que se empieza a generar energia, así que se masca la tragedia, vamos a depender de Argelia y Francia hasta que no espabilemos.

Por cierto, si es por el peligro que conllevan los residuos, o por algún accidente, hay cientos de plantas nucleares en Francia, si dieran algún dia un problema grave, tipo Chernovil, iba a llegar a España como si fuera nuestro propia central

Y luego qué?..... a cerrar la tienda

aquí semos más chulos que nadie, seguiremos comprando la energía a Francia, eso sí más cara y seguiremos dependiendo del petróleo que se acaba y luego qué?

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La moratoria nuclear
La dependencia del petróleo, la creciente demanda de electricidad y el compromiso de Kioto, entre otros factores, han propiciado la discusión sobre si es necesario otorgar más protagonismo a una fuente de energía que la mayoría de los españoles ven con recelo.

Antonio M. Vélez. Madrid

La dependencia del petróleo, la creciente demanda de electricidad y el compromiso de Kioto, entre otros factores, han propiciado la discusión sobre si es necesario otorgar más protagonismo a una fuente de energía que la mayoría de los españoles ven con recelo.
En 1987, un año después de que EXPANSIÓN iniciara su andadura, entraban en funcionamiento las dos últimas centrales nucleares inauguradas en España: Trillo (Guadalajara) y Vandellós II (Tarragona).

Dos décadas más tarde, y coincidiendo con el inminente desmantelamiento de la primera instalación de estas características que se puso en marcha en nuestro país (la de Zorita, también en Guadalajara, inaugurada en 1968), hoy cobran fuerza las voces que piden reabrir el debate sobre el papel de la energía nuclear.

Una de las más relevantes, la del comisario europeo de Asuntos Económicos, Joaquín Almunia, que, en enero pasado, tras la crisis desencadenada entre Rusia y Ucrania por el suministro de gas natural, apostó abiertamente por revisar la moratoria nuclear implantada en algunos países europeos, entre ellos, España, donde está vigente desde 1984. Sería "suicida", dijo Almunia, no recurrir a una alternativa energética barata, con emisiones cero y escasamente dependiente de terceros países.

Sin embargo, el debate sobre el uso de este tipo de energía sigue siendo incómodo para amplios sectores, por el problema de la gestión de los residuos (para el que todavía no se ha encontrado una solución satisfactoria) y por su escasa aceptación entre los ciudadanos. La catástrofe de Chernobil (de la que el 26 de abril se cumpló el vigésimo aniversario) pesa todavía, y mucho, en el imaginario colectivo. Según un sondeo de la Comisión Europea publicado en enero pasado, apenas un 4% de los españoles apuesta por la nuclear como la fuente de energía que debería ser promovida de forma prioritaria por la UE.

Claridad y franqueza
Esta misma semana, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, expresó su deseo de que, en el próximo Consejo Europeo, que se celebrará los días 23 y 24 de marzo, se desarrolle un "claro y franco debate" sobre el asunto, aunque dejó claro que éste compete exclusivamente a los estados miembros.

Reino Unido, Alemania o Francia (que obtiene el 80% de su suministro eléctrico de reactores nucleares), son partidarios de otorgar más protagonismo a este tipo de energía, mientras que en Austria, que actualmente ocupa la presidencia de turno de la Unión, su uso está prohibido por ley.

En España, la última voz en reclamar "prioridad" para la apertura de un debate sobre si es necesario (o no) relanzar la energía nuclear ha sido la del Círculo de Economía, organización que agrupa a los principales empresarios catalanes, que recordó la "monodependencia" de España de los combustibles fósiles, que, en 2005, cubrieron el 51,5% de la generación eléctrica. Sin embargo, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que en su programa electoral se comprometió a abordar un "abandono paulatino" de las nucleares, descartó el pasado jueves que la moratoria pueda ser abordada en una negociación con el PP.

Eduardo González, presidente del Foro Nuclear (organización que agrupa a las principales empresas españolas relacionadas con este tipo de energía), recuerda que los reactores españoles evitan cada año la emisión de dos tercios de las toneladas anuales de CO2 asignadas por el Protocolo de Kioto al sistema eléctrico español.El año pasado, las nueve centrales nucleares en funcionamiento aportaron 57.559 gigavatios/hora al sistema, el 21,9% del suministro eléctrico y un 9,5% menos que en el ejercicio anterior, según Red Eléctrica de España (REE).

Desde el Foro Nuclear se apuesta por duplicar esa aportación, hasta el 40% del total, como única vía para limitar el "crecimiento desaforado" de los precios de la energía, y de garantizar el suministro ante la condición de "isla energética" de España y la creciente demanda de electricidad, que en 2005 aumentó un 4,5% respecto a 2004 y registró cinco máximos históricos, según REE.

"Los problemas a los que se enfrenta el sistema energético, y en concreto, el eléctrico, son complicados, y, sin la nuclear, se agravarán", dice González, que advierte sobre los "límites" de las renovables. "Nadie está en contra de ellas tienen que desarrollarse todo lo posible, pero no de manera indiscriminada" señala el presidente del Foro Nuclear, que considera "un buen paso" la creación, a finales del año pasado, de una mesa diálogo, encabezada por el Ministerio de Industria y compuesta por representantes de 43 organizaciones, desde Ecologistas en Acción hasta el propio Foro Nuclear, que deberá elevar sus conclusiones al Gobierno antes del debate sobre el Estado de la nación del próximo mes de mayo.

"El debate no es nuclear sí o no, sino explorar qué alternativas tenemos ante la situación energética actual", dice González, que insta a analizar los problemas y "no esconder la cabeza debajo del ala".