No pasa nada, corazón.

Te remito al comentario posterior. No te preocupes cielo, ¡Ojalá todas las meteduras de pata fueran como ésta! Otro gallo nos cantaría. Pero no me mezcles hambre y ganas de comer.

Mi momento es estupendo, pues hasta tú me contestas en mi jerga.

Un saludo, siempre solidario.

Responder

El contenido de este campo se mantiene como privado y no se muestra públicamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
Más información sobre opciones de formato