¿Ya estamos con los colores?

Dime de qué presumes y te diré de qué careces. El ajo de Velay se riega con las fuentes del liberalismo. Las fuentes del egoísmo. A veces incluso se le nota la crispación.

Nuestros ajos, son ecológicos, no les echamos ningún producto químico, nos gustan naturales, son fruto de la colaboración entre todos los miembros del grupo, fruto de la colectividad, de la participación, de la solidaridad (cómo te duele la palabrita).

Nuestros ajos, favorecen la libre circulación, el asociacionismo, el sindicalismo, la puesta al lado de los más favorecidos, aquellos a quienes tus fuentes llaman clases parasitarias, a quienes hay que ahogar.

No está bien jugar al hoy soy anónimo, hoy Velay o hoy te digo Abur.

Por cierto, el ajo que tú llamas nuestro, ¿será el morado? pues el que es de Indicación Geográfica Protegida, y según tú, también, es el color de cierta bandera, ¿No?.

Pero a fin de cuentas. El ajo es el ajo.

También puede ser de cuello duro, o blando.

Pero eso para otro día. 

 

Responder

El contenido de este campo se mantiene como privado y no se muestra públicamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
Más información sobre opciones de formato