Para los que todo vale si un estudio científico lo avala.
La larga sombra de Vioxx
Dos nuevos estudios científicos desvelan que el laboratorio Merck ocultó riesgos sobre Vioxx en 2001, además de utilizar de forma habitual autores falsos en sus publicaciones
AINHOA IRIBERRI - Madrid - 15/04/2008 23:00
Han pasado casi cuatro años desde la retirada de Vioxx (nombre comercial de rofecoxib), el fármaco que pasó de ser una de las novedades terapéuticas más esperadas a uno de los medicamentos más denunciados.
Aún así, las acusaciones contra el laboratorio fabricante, Merck , parecen no acabar nunca. Cuando la empresa está a punto de desembolsar 3.300 millones de euros a los afectados por el fármaco en EEUU, dos nuevos estudios señalan ahora que el escándalo pudo haberse evitado.
No es la primera vez que se acusa a Merck de haber ocultado datos adversos de su antaño estrella antiinflamatorio para evitar problemas, pero lo que hoy publica la revista JAMA ha provocado un durísimo editorial por parte de su directora y su subdirector, que afirman: “Cuando se cuestiona o se amenaza la integridad en la ciencia o la práctica médica –como ocurre con la influencia de la industria–, tanto pacientes como médicos e investigadores están en peligro”.
Los dos estudios están firmados por médicos contratados por abogados que trabajan en la acusación de Merck y que en ningún momento lo ocultan. Aún así, el análisis parece extremadamente objetivo, como lo demuestra el hecho de que pongan a disposición de los lectores todos los datos.
En el primero de los trabajos se acusa a Merck de maquillar datos sobre mortalidad en dos ensayos clínicos realizados para probar la eficacia de Vioxx en el tratamiento del alzhéimer (una indicación que no salió adelante). La manipulación, según los autores, es sutil, ya que el problema no está en los datos obtenidos, sino en la forma de presentarlos.
Escriben: “Los artículos no incluían análisis estadísticos de los datos de mortalidad y los dos concluían que rofecoxib era bien tolerado”. La farmacéutica utiliza precisamente este argumento en su defensa y viene a decir que el problema no era suyo, sino de la revista donde se publicó el trabajo (la propia JAMA), que no incluyó datos sobre la mortalidad en el estudio que ellos sí enviaron al organismo regulador de los fármacos en EEUU, la FDA.
Sin embargo, uno de los autores, el especialista de la Universidad de Washington Bruce Psaty, explicó a Público que Merck “no vio un problema de seguridad cuando el riesgo de muertes era tres veces mayor en el grupo que tomaba Vioxx”.
“Ellos se preguntaban por las muertes atribuibles a Vioxx, pero no se fijaron en la fotografía completa”, añadió el experto, que considera que el laboratorio estadounidense no es el único que maquilla sus datos.
El segundo de los trabajos que hoy publica JAMA revela que la participación de autores invitados –médicos prestigiosos que firman estudios elaborados casi en su totalidad por el laboratorio– y escritores fantasmas –médicos que aparecen como autores de un estudio sin que se pueda aclarar su contribución a la investigación– es más que frecuente en los estudios sobre Vioxx.
En este sentido, Merck declara que “las políticas sobre autoría han evolucionado y se han hecho más específicas desde 2003”. En cualquier caso, el enfado de los responsables de JAMA es casi lo más destacado de la última edición de esta prestigiosa revista. Las publicaciones científicas también tienen mucho que decir.
De http://www.publico.es/ciencias/070962/larga/sombra/vioxx
«Ojalá me devolvieran la salud» Vicenta Naranjo, demandante por Vioxx en España AINHOA IRIBERRI - Madrid - 15/04/2008 22:59 1. ¿Cuándo y por qué empezó a tomar Vioxx? Yo tengo artrosis y, por esta enfermedad, tenía una necrosis en la cadera, provocada por un derrame que no se localizó. El traumatólogo me mandó Vioxx, que había salido hace unos meses, porque no daba problemas al estómago. Lo tomé de 2000 a 2003, cerca de tres años. 2. ¿Cuándo empezó a tener problemas? Mientras estaba tomando Vioxx, yo notaba que me subía la tensión y que estaba algo inestable, pero también que se me quitaba el dolor. Pero los verdaderos problemas empezaron cuando dejé de tomarlo, porque decidí operarme. Primero sufrí vértigos; más adelante, arritmias; me fatigaba y tenía problemas en el oído. Tuve infartos cerebrales y ahora son crónicos, por lo que voy al neurólogo. Yo antes sólo tenía artritis y el colesterol un poco elevado. Ahora, a mis 69 años, no estoy bien de salud. 3. ¿Y cuándo pensó que los problemas tenían relación con el medicamento? Al principio, no lo achaqué al Vioxx. Pero los problemas seguían y hablé con una amiga de Valencia que también tenía problemas y usaba el fármaco. Ahí empecé a sospechar. Después, leí un artículo del responsable de la farmacia del Hospital Vall d'Hebrón, el doctor Laporte, en el que se decía que el fármaco podía dar problemas. Conseguí su teléfono y le llamé bastante desesperada. Él me dijo que mis problemas podían estar relacionados con el Vioxx pero que debía hacerme pruebas si quería demostrarlo. Después vi en la televisión que lo habían retirado y que en EEUU había muchos afectados y entonces ya lo tuve clarísimo y me decidí a denunciar, de la mano del abogado Eduardo Güells. 4. ¿Han demostrado los médicos sus sospechas? Un médico me ha confirmado que tengo el laberinto dañado por intoxicación del medicamento y también que éste causó mis ataques cerebrales. Todo lo voy a usar en el juicio. 5. ¿Qué espera conseguir si gana el juicio? Ojalá me devolvieran la salud, pero sé que eso no puede ser. Yo voy a dos médicos privados que me están costando dinero así que, al menos, espero que me puedan compensar. A la cárcel, sé que no irán. DE http://www.publico.es/ciencias/salud/070969/ojala/devolvieran/salud


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