Crisis económica o de modelo? EL PAIS

 

Desde 1995, año en que Internet se socializa y se pone a disposición de todo el mundo, las cosas comenzaron a cambiar en la sociedad de finales del siglo XX. Dichos cambios siguen afectando sustancialmente a los conceptos tradicionales que habíamos venido manejando desde finales del siglo XIX y que nos habían servido para conducirnos por la vida de una forma, más o menos cierta. Internet, a disposición de todos, más la aparición de nuevas tecnologías al alcance de casi todos, han hecho que los conceptos tradicionales hayan cambiado, aunque todavía siga habiendo gente que se aferra a lo anterior sin apreciar que lo anterior ya no vale para hacer frente a los retos que tenemos por delante. Después de lo que está pasando, en este año, con la crisis económica, ¿alguien piensa que las cosas volverán a ser como siempre?; ¿se cree, de verdad, que las dudas que nos asaltan son
-- sólo sobre la fecha en que volveremos a remontar la situación y no sobre la situación en la que estuvimos y ya no volveremos a recuperar?

Internet lo ha alterado todo, y el resto de las nuevas tecnologías también.

Cualquier concepto que examinemos nos ofrece una nueva imagen, radicalmente distinta de la que habíamos formado en el imaginario colectivo, durante muchos siglos. Por ejemplo, la información ha cambiado a lo largo de la historia, yendo del todos para uno, al uno para todos y al todos para todos. El todos para uno se entiende bien cuando rememoramos la imagen de miles de monjes omicarecopilando los saberes de entonces en códices para uso y disfrute del Príncipe que, junto con unos pocos más, sabían descifrar lo que los otros escribían. El uno para todos, queda reflejado en la invención de la imprenta, la radio, la televisión, etcétera, donde un solo ser humano estaba en condiciones de informar a millones. En los momentos actuales, las cosas han cambiado y ya no estamos en el todos para uno, ni en el uno para todos. Es el momento del todos para todos, representado por Internet, donde 6.000 millones de ciudadanos están en condiciones de poder informar a esos 6.000 millones y de recibir información recíprocamente. Las consecuencias de este nuevo concepto de la información han alterado verdades que ya no se sostienen; así, la información (antes en manos de muy pocos) ha dejado de ser poder con las

Juan Carlos Rodríguez Ibarra ha sido presidente de la Junta de Extremadur

 

http://www.elpais.com/articulo/opinion/Crisis/economica/modelo/

elpepiopi/20080702elpepiopi_5/Tes

--