A vueltas con el río

Jesús, he vivido en la Calle Fernando el Católico durante 30 años. El río estaba a cinco metros de la puerta de mi casa.

Antes el río traía agua y venía por su cauce natural. Habías ranas y ratas, pero también gatos y perros que se las comían. Los niños jugamos con ranas, ratas, perros y gatos. Ninguno de los muchos niños que nos hemos caido en el río y hemos jugado por la ribera JAMAS enfermó ni había niveles elevados de mosquitos, a pesar de que en verano el agua se estancaba delante de nuestra casa, llegando a veces a secarse el cauce por completo. Alguno se pilló alguna pulga o garrapata, es normal cuando juegas con gatos y perros abandonados.

Luego un alcalde SOCIALISTA convirtió el cauce natural en un río encajonado y hormigonazo, un pelotazo en toda regla. Nos puso una viga de un metro de ancho como pasarela, con unas barandillas de hojalata que se oxidaron a los tres días de ponerlas. Ahora el señor alcalde nos han puesto un puente decente y moderno, y ha soterrado el cauce, total para la meadilla de agua verdosa y apestosa que pasaba, mejor que no se vea.

En el puente Aguacaballos y un poco antes, en el Puente Bonero, SIEMPRE han tenido agua estancada y ninguno de los que vivimos en esas calles hemos enfermado nunca de paludismo, ni de rabia, ni de enfermedad infectocontagiosa alguna. Y eso que todos los del barrio nos hemos caido en el río alguna vez, por coger una pelota o por hacer el pijo junto a la orilla.

Una vez uno de mis colegas se la pegó bajando el callejón de Escuderos con un patinete de la marca Sancheski, pero imagino que eso no tendrá nada que ver con el río ni con el alcalde. No creo que este verano se produzca una plaga de moscas tse-tse, no pasó cuando se estancaba el agua a la puerta de mi casa ni tampoco va a pasar ahora. 

Un saludo.

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