¿Está de acuerdo que se garanticen los cuidados paliativos y sedación terminal para los familiares que lo soliciten?

si
80% (63 votos)
no
19% (15 votos)
Me da igual
1% (1 voto)
Total de votos: 79

Cien miligramos de Tranxilium intravenoso

HISTORIA 548000
Dosis muy elevadas para una mujer no terminal

El último de los casos contraindicados es el de una mujer de 80 años que llegó de una residencia consciente, desorientada, con distensión abdominal y con una descompesación de la glucosa.Sin enfermedad terminal conocida, fue objeto de sedación terminal 10 horas después de ingresar.

De nuevo, las dosis empleadas son consideradas por los 11 expertos como «muy elevadas» y murió seis horas después del inicio de la sedación.

En este caso, además, faltó un diagnóstico que justificara la medicación, lo que impidió conocer si existía algún tratamiento que pudiera curarla. Ahora bien y como en todos los casos, el informe concluye que «dada la situación de gravedad de la enfermedad aguda no se puede afirmar o negar relación causa-efecto del deceso con la sedación efectuada.

El informe destaca que en ninguno de los cuatro casos descritos había información o documentación sobre una posible dolencia terminal que pudiera acabar con la vida de la paciente, pero el tratamiento que se siguió fue como si la hubiera. En estos casos, los expertos creen que debería haberse intentado un tratamiento específico para atajar la causa del ingreso.

Además, los enfermos tampoco presentaban síntomas que justificaran la sedación (delirios, disneas, dolor o angustia). «Eran pacientes que si tenían alguna posibilidad de superar el evento que generó su ingreso, la sedación terminal eliminó la posible expectativa de supervivencia».

HISTORIA 144998

Una enferma no terminal que recibió sedación

Una anciana de 91 años enferma de diabetes ingresó en Urgencias el 1 de enero de 2004 con hipoglucemia y con una probable infección de orina. Según la familia, por la mañana había tomado su dosis habitual de insulina, pero casi no había desayunado, probablemente por las molestias que le causaba la infección.

Después de darle una dosis de Glucosmón, «sin agotar el tratamiento indicado activo específico de la hipoglucemia» y sin administrarle antibiótico alguno contra la infección, la posible causa de la subida de glucosa, los médicos de Leganés decidieron inyectarle 100 miligramos de tranxilium más cuatro ampollas de cloruro mórfico (40 miligramos) en el suero cada 12 horas. De nuevo, los expertos del Colegio de Médicos indican que «las dosis de fármacos empleados son inadecuadas por exceso».

Ni de su historia ni de sus síntomas se podía deducir que la mujer padeciera ninguna enfermedad terminal. Sin embargo, a las cuatro horas del ingreso, los médicos decidieron someterla a un tratamiento de sedación terminal a pesar de que la paciente tampoco tenía ningún síntoma refractario (que no respondiera a tratamientos diferentes de la sedación).

La muerte se produjo siete horas y media después del inicio de la sedación y de nuevo los 11 expertos señalan que «no se puede afirmar o negar» que la muerte haya sido consecuencia o no de la sedación.

HISTORIA 28963

Sedación de un paciente sin realizarle pruebas

Los expertos del Colegio de Médicos relatan con más detalle la sintomatología y el tratamiento prescrito en Urgencias de cuatro enfermos en los que la sedación, concluyen, estaba contraindicada.Todos murieron pocas horas después del inicio de la sedación terminal. El primero de ellos es el caso de un paciente de 78 años que entró en las Urgencias de Leganés el 1 de febrero de 2004 porque se negaba a comer y a tomar ninguna medicación.

En la primera exploración, el enfermo estaba consciente pero desorientado, no respondía a preguntas simples y respondía al dolor.

Según los médicos que le atendieron en el Severo Ochoa, podía sufrir un accidente cerebro-vascular por insuficiencia cardiaca o respiratoria. Sin embargo, el informe destaca que no le realizaron ningún electrocardiograma, ni marcadores de daño cardiaco, ni un TAC para comprobarlo.

Así, sin realizarle «diagnóstico de la causa» de ingreso, le sometieron a sedación terminal que el informe define como contraindicada.La dosis (100 miligramos de tranxilium por vía intravenosa más dos ampollas de cloruro mórfico en el suero cada seis horas) es calificada como «inadecuada por exceso». Seis horas después del inicio de la sedación, el paciente murió. «Dada la situación de gravedad de la enfermedad aguda no se puede afirmar o negar relación causa-efecto del deceso con la sedación efectuada», concluye.

HISTORIA 526843

Una anciana con dos tratamientos contradictorios

Una mujer de 85 años ingresó el 8 de noviembre de 2003 en las Urgencias de Leganés con un ictus y una infección urinaria. En este caso sí se le realizó un TAC y se inició el tratamiento contra la infección.

Sin embargo, el informe recoge que «sin explicitarse (no hay sintomatología a tratar)», a las ocho horas de su ingreso en el Severo Ochoa se le empezó a administrar una dosis de 40 miligramos de morfina cada 12 horas.

Tres días después, otro médico decidió retirar la morfina y la paciente volvió a tener sólo el tratamiento por su infección urinaria, y así continuó durante 30 horas hasta que entró el mismo equipo médico inicial que le administró sedación terminal.

Entonces, el tratamiento volvió a cambiar: al suero se le añadieron 200 miligramos de tranxilium, 50 miligramos de morfina y 15 de midazolam. La enferma falleció apenas a los 30 minutos de iniciarse esta última fase del tratamiento, completamente opuesta a la anterior. Las dosis inyectadas en esta última etapa fueron más elevadas que las suministradas tras su ingreso.

El estudio concluye que la sedación de esta paciente estaba contraindicada porque la anciana no estaba en fase terminal y ni siquiera tenía ningún síntoma refractario (el que no responde más que a la sedación).Además, «las dosis de fármacos empleados son inadecuadas por exceso», concluyen los médicos.

http://www.elmundo.es/papel/2006/06/03/madrid/1978418.html

Está usted de acuerdo en

Está usted de acuerdo en que el médico de urgencias sea quien decida aplicar sedación terminal a un enfermo?

a) No, en urgencias no deben tomarse decisiones de ese tipo. Quien va a urgencias pretende que le salven la vida

b) Si, las personas que van a urgencias quieren que se las sede y dejar de sufrir

 

Cual debería ser la respuesta de los responsabes políticos ante denuncias similares a las de Leganes? 

a) Ponerlo inmediatamente en conocimiento de la justicia y tomar medidas en defensa de los pacientes

b) Callarse, un indice de mortalidad en urgencias doble al resto de España

 

Pues hombre, normalmente van

Pues hombre, normalmente van a que les salven la vida, excepto en el caso de enfermos terminales que estan agonizando y que se merecen una muerte digna. ¿O es mejor dejarles en su casa retorciendose de dolor?

 

Sobre el indice de mortalidad, aun es el mismo después de cambiar todos los responsables de urgencias y haber desprestigiado toda la sanidad pública. Otra cosa es como lo maquilles... con un buen maquillaje (o un ascensor en este caso) es fácil apañar los número.

Por cierto, lo más impresionante es que al doctor Montes le retiren la confianza por una denuncia sin probar y al Sr Armada, imputado en el caso Guateque y que fue inhabilitado por sentencia judicial durante 16 meses para ocupar un cargo público, el mismo consejero Lamela le mantiene en su cargo hasta que haya sentencia firme. ¿No choca un poco? Aclarar que parecería más que correcto si en el caso que se demuestre que es culpable, Lamela (como poco) dimitiera inmediatamente, pero creo que eso no lo verán mis ojos.

¿Quién decide por nosotros?

A mi lo que me acojona de toda esta historia es lo siguiente:

1. - Se filtran noticias que hay determinado hospital que a algunos médicos se les va la mano con la sedación y se ha disparado el número de muertes por este motivo. Como es normal, las autoridades investigan PORQUE ESTÁN OBLIGADAS A INVESTIGAR.

2. - Un comité de expertos médicos independientes habla de mala praxis, pero un juez determina que no hay pruebas de delito y los absuelve.

3. - Desde que estos señores no han ejercido, se ha reducido el número de muertes en su planta un 50%. ¿El Gobierno alardea de haber reducido el número de muertos por accidentes de tráfico y sin embargo critica que ahora muera menos gente en hospitales públicos? Incoherencia total

Aquí nos vamos a los extremos, el caso que no estamos hablando de "mi padre estaba lleno de pústulas sangrantes y sufriendo como un perro, y le tuvimos que eutanasiar", porque los testimonios de algunos familiares son "Mi padre entró andando y salió al día siguiente en un pijama de pino" 

Yo estoy totalmente a favor de la eutanasia, y considero que cualquier persona que presente un cuadro de incapacidad que convierta su vida en una agonía ,vegetal o sufrimiento continuado, puede y debe decidir sobre su vida. Lo que me acojona es que cualquier "Mengele" con bata de médico y síndrome de redentor esté ocupándose de decidir por el enfermo, o en su defecto por sus familiares.

No me cuadra que el PSOE, que utilizó por medio del señor Simancas este escándalo en su día para levantar polémica y arremeter contra Aguirre y daba por hecho que en el Severo Ochoa había una panda de psicópatas cargándose a la gente arbitrariamente, ahora lo utilice como arma política y se convierta de la noche a la mañana en el defensor de Montes.

No nos confundamos, si la sentencia hubiese condenado a Montes, ahora mismo el PSOE estaría hablando de Auschwitz y repartiendo pegatinas de Esperana Aguirre con la esvástica.

La Consejería de Sanidad de

La Consejería de Sanidad de Manuel Lamela alteró la mortalidad en el hospital Severo Ochoa para justificar su intervención contra los médicos de urgencias. El objetivo era reducir a las muertes en el servicio tras el cese en marzo de 2005 de su coordinador, Luis Montes, y así alardear de lo beneficiosa que había sido la medida.

En realidad, lo que ocurrió fue que decenas de pacientes que entraban en fase agónica eran trasladados tres plantas más arriba, al servicio de Medicina Interna, para que murieran allí. Así, el fallecimiento no constaba como ocurrido en urgencias y Lamela podía afirmar cosas como las que dijo en la Asamblea de Madrid el 7 de abril de 2005: "Entre el 11 de marzo y el 5 de abril de este año, sólo han muerto tres personas en urgencias. En el mismo periodo de 2004, los fallecidos fueron 18".

Lo que no contó Lamela era que la mortalidad total del hospital seguía estable, con una ligera pero sostenida tendencia al alza debida al crecimiento y envejecimiento de la población. Morían los mismos, pero lo hacían donde a Lamela le convenía.

Del 2002 hasta el verano de 2004, cuando fue abierto el hospital de Fuenlabrada -que asumió 180.000 de los 380.000 vecinos de la zona que atendía el Severo Ochoa-, las muertes en el hospital mantuvieron una clara tendencia al alza: 770 en 2002, 888 en 2003 y 456 en los seis primeros meses de 2004. En todo este periodo, entre un 30,1% y un 31% de los fallecidos lo hacían en urgencias.

Este porcentaje era mucho más elevado que en otros hospitales, pero si alguien debía dar una explicación por ello eran los Gobiernos central y autonómico, del PP. Fueron ellos los que habilitaron en 2001, ante la falta de camas en el centro, un espacio en urgencias para los enfermos terminales.

Tras la apertura del hospital de Fuenlabrada, el descenso de la mortalidad en Leganés fue notorio: en la segunda mitad de 2004 murieron en el Severo Ochoa 331 personas, 125 menos que en la primera mitad del año, cifra similar a los 121 que en esos meses fallecieron en el hospital de Fuenlabrada. Pero las muertes, sumando los dos hospitales, siguieron creciendo: 908 fallecidos, 20 más que el año anterior.

En 2005, el año del estallido de la crisis, murieron en los dos hospitales 961 personas, 54 más que en 2004. De ellas, 638 lo hicieron en Leganés y 323 en Fuenlabrada. La tendencia al alta en la zona se mantuvo, pero las muertes en el Severo Ochoa cambiaron radicalmente: el porcentaje de fallecidos en urgencias se redujo al 17,8% (114 de 638), pero sólo a costa de aumentar los que fallecían en planta y en el hospital de Fuenlabrada.

Cita tus fuentes

Como no... artículo del EL PAÍS = Sin comentarios jajajajaja XD

Si al final todos nos morimos

Y eso de que lo alteró lo dice alguna sentencia?

O es palabra de progre? O es del 20 minutos?

Por favor cita tus fuentes

Gente como tú ataca la sanidad pública y el buen hacer de los médicos.
 
Ah que en vez de morirse en urgencias se mueren mas tarde. Que perdida de tiempo verdad?

Y si por casualidad alguien, por intentar salvarle la vida se salva, que fallo no?

Y si hay que darle cuidados paliativos, no será mejor darselos en la unidad de cuidados paliativos?

Seguramente si tienes que un accidente pretenderas que el ambulancia te lleve a un hospital? o a lo mejor prefieres que "te seden" en una cuneta porque de todas formas todos nos morimos

 

totalmente de acuerdo,

totalmente de acuerdo, quitando el tema de la eutanasia, del que discrepo, en lo demás comparto 100% el comentario